Empresas familiares, más allá de las intenciones

Preservar la armonía y establecer métodos de comunicación efectiva, prioridad para trascender generaciones y llevar con éxito una compañía.

Hay que tomar en cuenta la importancia que las empresas familiares tienen en la economía de cualquier país y en particular la de México, donde aproximadamente el 80% del total de éstas son del tipo.

Un estudio realizado por el Profesor John Ward, co-director del Center of Family Enterprises en Kellogg School of Management, estima que el 33% de las empresas familiares llegan a la segunda generación y sólo el 13% viven hasta la tercera generación.

Estas cifras no son muy distintas al resto del mundo. Según un estudio realizado en el 2003, de las principales empresas Fortune 500 que cotizan en la bolsa de valores en Nueva York, las familiares mantienen un índice más alto de valuación contra aquellas que no corresponden a la definición: un 10% superior, con un retorno de inversión de 5.5% y un retorno de inversión a largo plazo de 6.65%.

Sin embargo, debido al componente de la familia en relación a la gestión de la empresa, éstas enfrentan retos importantes que las otras organizaciones no tienen. Además de sortear los cambios del mercado en el que participan, deben atender a la competitividad, la innovación y a los cambios en las estrategias. Al mismo tiempo deben de preservar la armonía y el legado familiar para que estos no afecten el desempeño de las metas. Hay que tomar en cuenta que las relaciones interpersonales entre los miembros de la familia, por increíble que parezca, pueden ser el factor que lleve a la extinción a la organización si éstas no se saben llevar con transparencia.

Mantener la armonía y establecer métodos de comunicación efectiva son la base de cualquier empresa familiar exitosa. Tomemos como ejemplo el caso de la familia Mondavi. Cesare Mondavi decide dejar su negocio a Robert y Peter, sus hijos, quienes desde pequeños mantuvieron una rivalidad por demostrar sus capacidades para liderar.

Al morir Cesare, Robert y Peter ponen manos a la obra y en conjunto reorganizan la firma, a pesar de tener diferentes intereses, valores y visiones. Una tarde familiar se enfrentan en una discusión sobre un abrigo de visón por si éste había sido comprado con fondos de la empresa. Robert decide vender sus acciones y con el dinero adquirido, empezar una compañía de vinos rival.

El caso Mondavi tiene como conflicto central, la falta de intereses compartidos y comunicación intrafamiliar. El método de Cesare de hacer que sus hijos compitieran el uno con el otro, creo fricción desde el inicio y lo peor, le faltó establecer un plan de sucesión y continuidad formal para sus hijos.

A lo largo de los años hemos encontrado cuales son algunas de las ventajas y desventajas que tienen las empresas familiares.

Si tuviera que darles algunas sugerencias de cómo enfrentar el reto de una transición para poder lograr una sucesión exitosa, lo resumiría en cinco puntos:

Primero que nada hay que preguntarse estas dos cosas:

¿Es la familia la dueña y gestora apropiada de la empresa?

¿El negocio agrega beneficios netos para la familia?

Si en ambos casos la respuestas es sí, hay cinco reglas de oro para ser exitosos en un proceso de transición.

  1. Trate a su negocio como un negocio y a su familia como familia
  2. Las sorpresas son el enemigo número uno, hay que ser transparentes con la información compartida
  3. Las estructuras son su mejor amigo (Gobierno Corporativo y Gobierno Familiar)
  4. Las familias crecen más rápido que los negocios
  5. Comuníquense, comuníquense, comuníquense
  6. Finalmente cuando me refiero a el punto de la comunicación, la mejor definición seria: poder hablar claro con alguien de la familia sin que se enoje; si no se enfrentan determinado pendiente lo único que pasa es que se acumulan rencores.

ALEJANDRO MÉNDEZ*
*CEO de Family Business Success Group