Sucesión en la empresa familiar, ¿cómo planearla?

*SALVADOR CERÓN AGUILAR

La sucesión en las empresas familiares suele ser un proceso sensible y, con frecuencia fallido, porque involucra la diferentes visiones, intereses y perfiles de los integrantes de la familia, pero sobre todo porque hay grandes y diversas expectativas respecto del futuro y la disposición de los recursos patrimoniales de los involucrados.

Este proceso es especialmente delicado, porque se requiere de claridad mental y firmeza de carácter por parte de los fundadores y eventuales sucedidos, y de madurez, humildad y capacidad de escucha por parte de los sucesores.

La evolución puede fallar porque no se sabe cómo identificar y formar a los sucesores, cuándo hacerlo, cómo comunicarlo o promoverlo en la familia. Las fallas también pueden deberse al desconocimiento técnico de los procedimientos de planeación y preparación de sucesores, o que no haya el liderazgo y las habilidades para manejar el programa desde las perspectivas técnica, económica y política.

Debido a la naturaleza misma del proceso de sucesión y lo vulnerable que éste puede ser, conviene tener claro en qué momento se debe iniciar y cómo habrá de realizarse.

Por ello ha de ponerse en marcha justo en el momento en el que los fundadores están seguros de que tienen realmente materia de sucesión y es ahí cuando han de definir su estrategia e iniciar lo proyectado, combinando el aspecto político familiar con la estructuración del patrimonio y el manejo técnico de la sucesión en la empresa.

Planeación de la sucesión

A partir de que se sabe sobre la existencia de materia de sucesión, es decir, que se cuenta con una empresa que crea valor y cuenta con buen pronóstico de continuidad, y/o se cuenta con un patrimonio estructurado, es conveniente saber qué hacer para construir un futuro alineado a los objetivos de la empresa y el compromiso familiar.

Contar con un modelo-proceso claro para la planeación de la sucesión y la formación de los sucesores, mejorará la probabilidad de éxito de la estrategia por implementar. Si se opta por improvisar, no se puede aspirar a mucho.

Estos son los cinco pasos del proceso:

  1. Establecer propósito y visión prospectiva; que significa claridad de rumbo y destino para la empresa expresado en objetivos claros y las perspectivas de negocio, familiares, patrimoniales y sociales.
  2. Traducir la visión en plan de acción y perfiles de sucesión; que significa tener claridad en los procesos y actividades a formalizar e implantar para conseguir el logro de los objetivos expresados, y simultáneamente definir los rasgos y competencias de los perfiles de liderazgo y desempeño de la organización en el futuro.
  3. Diseñar estructuras y sistemas de protección; que significa la construcción del marco organizativo y regulatorio que se requerirá para potenciar las capacidades dinámicas y el orden necesario para mantener en el camino y con capacidad de anticipación o adaptación a la organización y a los equipos.
  4. Seleccionar sucesor y formar las competencias debidas; que significa tener la habilidad de elegir y preparar sucesores para las diferentes posiciones, sobre todo los liderazgos transformadores que habrán de gobernar, dirigir y operar. Y no menos importante saber cuidar, invertir y administrar y no disponer imprudentemente de recursos que deben servir a fines más altos.
  5. Asegurar compromiso, competencia y confiabilidad del sucesor; que va a significar la continuidad, la creación sostenida de valor y la genuina responsabilidad empresarial con su entorno, pero con los stakeholders de su primer círculo.

Ventajas de planear la sucesión

En la planeación de la sucesión, una vez que se ha decidido el momento apropiado para iniciar el proceso y se cuenta con los modelos de planeación convenientes a la estructura de la empresa y la familia, es necesario que se definan las agendas políticas en el interior de las esferas de influencia del fundador o sucedido, la empresa y la familia.

Temas sensibles de las agendas y ventajas de hacerlo a tiempo y bien:

Agenda del fundador:
• Diseñar la retirada.
• Definir el proceso de traspaso
• Saber hacerlo a tiempo y bien

Agenda de la empresa:
• Definir el perfil del sucesor
• Introducir al sucesor en la organización
• Señalar el futuro de los directores no familiares
• Preparar la entrada de nuevos directores, familiares y no familiares
• Planificar la estrategia de sucesión, de salida del negocio o de institucionalización

Agenda de la familia:
• Evitar conflictos de interés y de relación en el interior de la familia
• Favorecer la preparación para alinearse al cambio
• Promover la adopción de criterios racionales en el proceso de cambio
• Dar entrada a diferentes perspectivas y visiones de los diversos miembros de la familia
• Ofrecer salida a los miembros de la familia, que no deseen continuar
• Diseñar las estructuras de sucesión

Modelos de planeación de sucesión y para la continuidad

Un proceso de planeación se detona a partir de algunos cuestionamientos, que tienen que ver con la familia y con la empresa, y que se convertirán en el eje de un ejercicio amplio de construcción de futuro, manejo de escenarios y la identificación de iniciativas de desarrollo y cambio. En este proceso conviene que participen los agentes relevantes de los diferentes grupos involucrados en un proceso sucesorio.

Preguntas guía:

• ¿Cuáles son las fuerzas que modelan nuestra empresa y nuestra familia?
• ¿Cómo influyen esas fuerzas en el actual funcionamiento del negocio?
• ¿Qué cualidades contribuyeron al éxito que hemos logrado?
• ¿Cuáles son las claves para el éxito futuro?
• ¿Qué caminos alternativos podríamos considerar?
• ¿Qué podemos aprender de la experiencia de otras familias y empresas que viven situaciones similares a la nuestra?
• ¿Cómo debemos modelar nuestro éxito futuro? ¿Debemos confiar en nuestras fuerzas? ¿Tratar de superar nuestras debilidades?¿Aprovechar al máximo nuestros recursos? ¿Explotar nuestros valores y objetivos?
• ¿De qué manera debemos preparar a quienes podrían ser los futuros líderes?

Consejos prácticos para incorporar y formar el compromiso con la empresa familiar

  • Integrar a los miembros de la familia dentro de la estructura y cultura de la empresa familiar. Hacerlos parte de su éxito, sus retos o problemas, pero por sobre todo de aquellas características que hace única a su empresa.
  • Definir un rol dentro de la estructura de la EF, a todos los miembros de la siguiente generación, incluso a aquellos que no quieren desarrollarse profesionalmente dentro de la empresa.
  • Establecer órganos de gobierno y sistemas de trabajo con procesos de toma de decisiones definidos.
  • Organizar prácticas familiares en la empresa, donde los miembros jóvenes puedan tener una oportunidad para ganar experiencia y mejorar sus habilidades.
  • Desarrollar una fundación familiar, ya que puede ser una gran oportunidad para: transmitir los valores familiares, asignar responsabilidades, comprometer a todos los integrantes, enseñar a trabajar en equipo, integrar a todos las generaciones en un objetivo en común, etc.
  • Asignar un mentor a los miembros familiares jóvenes para desarrollar su carrera y habilidades de liderazgo, muchas veces un proceso de desarrollo informal puede ser más efectivo antes de involucrarlos formalmente en unas prácticas en la empresa, en la dirección o en el consejo de la empresa.

*Presidente de STF Consulting Group
insights@stf.com.mx