Empresas familiares requieren definir roles

Las cuestiones interpersonales dentro de la propia familia provocan el cierre del 80% de las empresas familiares en México, y sólo el 3% llega a ser liderada por un descendiente de tercera generación.

La sucesión en la diligencia de las empresas cuando el fundador muere o decide retirarse, regularmente se ve manchada por dinámicas familiares negativas entre los miembros de la familia, problemas que se inician en casa y que desembocan en la clausura de los negocios, explica el doctor Ricardo Fainsilber, asesor en empresas familiares.

“Normalmente los conflictos son cuestiones de no tener muy claros los roles, de la dinámica personal-familiar y cómo llevan eso a la empresa”, detalla el especialista.

Destaca que en México el promedio de vida de las empresas familiares está relacionado con la vida de los fundadores, es decir, mientras el precursor esté allí, la empresa funciona.

Legado y patrimonio

Entre los problemas más comunes con los que se encuentran los asesores familiares y que acortan la longevidad de las empresas, se ubica cuando los distintos puestos ejecutivos se empiezan a repartir entre los hijos y la familia política, hechos que hacen complejo cada proceso.

Tienes una red más grande de gente que tiene posiciones de autoridad, que tienen intereses y distintas visiones, perspectivas y opiniones, es allí donde se complica todo”, explica.

Hemos encontrado que las empresas familiares tienen metas más allá de las económicas, que son 100% cuestiones personales y dirigen realmente el destino del negocio: están fundando una empresa porque piensan en un legado y patrimonio a largo plazo para sus hijos”.

En culturas como la japonesa, la continuidad del negocio a manos de familia es elemental, tanto así que la empresa familiar más vieja en el mundo es de este origen. Por ello, destaca la importancia de contar con un buen plan de transición que permita a la empresa sobrevivir.

La dinámica es distinta para cada empresa, por ello se recomienda buscar a un asesor que diseñe una propuesta particular, con una metodología basada en la evaluación de la situación de la firma.