Crece tu empresa familiar por etapas

EUGENIO RIVAS

Las empresas pasan por varias etapas a lo largo de su historia. Cada una de ellas se caracteriza con el crecimiento de la compañía así como por el establecimiento de la filosofía, valores, objetivos y estrategias. Es frecuente que los dos últimos se modifiquen durante el ciclo de vida de una empresa.

Etapa 1

Esta etapa se caracteriza por la puesta en marcha del negocio. El emprendedor siempre está pensando en el futuro ya que para él es el presente vivo; de no ser así, este sería un ejecutivo, no un emprendedor. En esta primera etapa, el emprendedor forma la idea, analiza el mercado y se lanza a la aventura.

Etapa 2

La operación y crecimiento de la empresa, obliga al emprendedor a buscar ayuda para poder sostener la operación, crecer en participación de mercado o realizar el control administrativo del negocio.

Es común que el talento buscado sea aquel al que le tiene confianza inicialmente. Así es como se busca a integrantes de la familia, primos o amigos.

Etapa 3

En la empresas existen dos serios conflictos dados por el tiempo del desarrollo de las empresas y la familia.

Es en donde el emprendedor inicia la búsqueda de profesionales que atiendan áreas específicas, es aquí en donde se planean estrategias iniciales de consolidación de la compañía y se piensa que ya se ha dado un paso grande para la institucionalización.

Etapa 4

Llegar a ésta es quizá el mayor reto que existe: La institucionalización. En esta etapa, no sólo se tiene una dirección general definida, que no necesariamente es miembro de la familia, sino que se han desarrollado direcciones operacionales y gerencias.

En ocasiones, el emprendedor toma el papel de presidente de consejo y se crea un consejo de administración y un concilio familiar. En esta etapa, el emprendedor comienza a dedicarse a la apertura de nuevas oportunidades pero dejando la operación en manos de profesionales.

Para esta fecha se ha desarrollado perfectamente un protocolo familiar, un consejo de administración y se tiene una claridad sobre los objetivos estratégicos de cada unidad de negocio.

Es aquí en donde verdaderamente se consolida el esfuerzo y se define si se tiene la posibilidad de perder o ganarlo todo.