Mitos sobre la sucesión en el negocio familiar

RICARDO FAINSILBER*

El tema más cultivado, dedicado y trabajado sobre los negocios familiares es la sucesión.

Una mayoría abrumadora de artículos de investigación, libros de autoayuda y consejos de consultores están orientados a buscar la efectiva transición del negocio familiar a la siguiente generación.

Una importante contribución que motiva este fenómeno es el dato citado por tantos autores: sólo 30% de los negocios familiares sobreviven la primer transición generacional y sólo un 13% a la segunda. Esto viene originalmente de un estudio realizado por John Ward en 1987. El estudio, aunque bien diseñado y ejecutado, tiene limitaciones.

Por ejemplo, la investigación utilizó datos públicos exclusivamente de empresas manufactureras y en una sola región, el estado de Illinois. Esto no necesariamente es generalizable a todo tipo de negocio y a cualquier parte del mundo.

El artículo considera que sólo un 3% del 13% que logró sobrevivir los dos cambios generacionales son exitosos. Esto está basado en que los datos que recabaron indican que solo un 3% incremento su plantilla laboral, sin embargo no hay consideración alguna por el incremento en tecnología que hubo entre 1924 y 1984.

El no lograr mantener el negocio en la familia, no necesariamente es un fracaso, sin embargo casi ningún estudio considera que tal vez el negocio original pudo haber evolucionado a otra forma o haber sido vendido con una ganancia significativa. Tal vez el capital generado ha permitido iniciar diferentes líneas de negocio en las siguientes generaciones.

Los negocios familiares tienen metas no económicas que, aunque casi siempre son inconscientes, comúnmente son más significativas que las económicas. Esto es importante mencionar porque medir el éxito de una empresa familiar es mucho más complejo que el centrarse en resultados numéricos.

Ya sea que se decida iniciar la planeación de un proceso de sucesión o profesionalizar el negocio para prepararlo para una venta a un tercero, el éxito del negocio y de la familia no depende de modelos o estadísticas sensacionalistas, sino del proceso que la familia siga para la toma de decisiones sobre su patrimonio y su legado.

*Director de Fainsilber Asesores