Librerías El Sótano apuesta a su tarjeta de cliente frecuente

Tras casi 50 años de haber abierto su primera tienda en el sótano de un edificio en avenida Juárez, Librerías El Sótano busca seguir creciendo e impulsando la lectura en México, enfrentando una mayor competencia, volatilidad cambiaria y transición a libros electrónicos.

En entrevista con Notimex, la directora general de la empresa, María Elena Ramírez, dijo que actualmente tienen 17 sucursales en la Ciudad de México, Querétaro, Puebla, Jalisco y Guanajuato; y para el siguiente año estiman abrir dos nuevas unidades, pero todo dependerá de las condiciones del mercado y el tipo de cambio.

Destacó que el alza del dólar respecto al peso afecta el negocio porque el libro en muchos casos es importado, dado que hay muchas editoriales que vienen de España y es más caro traerlo a México, por lo que han buscado darle la vuelta a dicho aumento con la tarjeta de cliente frecuente.

Seguimos con el deseo de seguir creciendo, pese a que el mercado no está tan boyante, no es fácil la venta de los libros, tenemos muchos competidores, tiendas de autoservicio, almacenes, por lo que es más difícil el mercado”

Ramírez sostuvo que si bien es un mercado difícil, como empresa familiar están interesados en seguir trabajando y esforzarse, porque aunque no sea un extraordinario negocio, es honrado, honesto, satisfactorio, con el cual pueden aportar a que en México se lea más.

Asimismo, indicó que también compiten en la parte del libro electrónico, de hecho ya cuenta con un e-reader, la venta de libros electrónicos; no obstante es un mercado aún muy incipiente, ya que las editoriales no tienen todos los libros en ese formato.

De hecho, estimó que las ventas de las editoriales en México provenientes de los libros electrónicos no llegan al 10%; mientras que para Librerías El Sótano no representan más del 1% de sus ingresos.

La directiva expuso que también enfrenta desde hace unos años el tema del “precio único” de los libros, medida que generó una reducción en las ventas de 10 por ciento, así como el cierre de pequeñas librerías.

El precio único, influyó a que vendamos menos, ha disminuido el número de ejemplares que se ofertan en alrededor de un 10%, donde las editoriales también se las ven negras al no tener el éxito que esperaban, porque sacan muchas novedades y muchas se quedan en la bodega, teniendo que hacer ediciones más cortas”

En este sentido, agregó se busca un mismo precio para que la librerías pequeñas pueden ser competitivas con las cadenas, pero se están cerrando, porque no es el mismo costo de vender un libro en la Ciudad de México que en Sonora, además de la competencia de los puestos de periódicos, en las cafeterías, en otros.