ALEJANDRO MÉNDEZ*

¿Cómo puede una familia seguir gestionando una empresa exitosa en la cuarta generación? El corto plazo, para una familia, son veinte años, un plazo intermedio son cincuenta años, y largo plazo son cien años. Teniendo en cuenta que la esperanza de vida está aumentando, me siento tentado a ampliar estos periodos, pero de momento constituyen un punto de referencia razonable.

Al considerar el futuro, muchos líderes de empresas familiares no piensan “cuando muera”; piensan “si muero”. Por su negación a que la muerte les sucederá, no hacen planes para lo que pasará cuando ocurra, pese a que esos planes podrían evitar o mitigar grandes pérdidas financieras y un gran dolor emocional.

Una organización saludable es aquella que no sólo cumple con sus metas, sino que incluso las supera, obtiene buenos resultados en el ámbito financiero, y tiene capacidad de atraer y retener talento para fortalecerse y crecer.

Páginas