Elementos que hacen a una cerveza artesanal

La cerveza artesanal es una combinación de sabores y aromas que ha conquistado fuertemente los paladares mexicanos y ha alcanzado gran popularidad en los últimos años, logrando ocupar un lugar en las mesas gourmet.

De acuerdo con la Ley de Pureza Alemana, para que una cerveza sea artesanal debe tener dentro de sus ingredientes:

  1. cebada
  2. lúpulo
  3. agua
  4. levadura

A lo cual, la Asociación Cervecera de la República Méxicana agrega que una cervecería artesanal no puede pertenecer a un grupo cervecero dominante, ni tener una producción superior a los 650,000 hectolitros o el equivalente al 1% de la participación en el mercado a nivel nacional.

Existen más de 60 estilos de cerveza artesanal agrupadas en tres grandes familias (Lager, Ale y Lámbicas); siendo las Porter, Stout y de trigo las preferidas por los amantes de esta bebida.

Distinguir entre la gran variedad de familias y la multiplicidad de estilos puede llegar a ser un reto difícil incluso para los grandes conocedores, sobretodo al diferenciar entre Porter y Stout. Ambas son cervezas muy oscuras y amargas, su diferencia radica en diversos factores, como la densidad, la preparación y el origen; mientras que la Stout es más pesada, está hecha con cebada tostada y proviene de Escocia, la Porter tiene densidades más bajas, su cebada es malteada y es inglesa.

Las Ale, son cervezas que deben su nombre a una palabra inglesa y aunque su origen es Inglaterra, en América y otros países de Europa los productores no se han contenido y han creado estilos que las han colocado entre las favoritas de los consumidores. Lo que caracteriza a este grupo no es el color, la densidad, el origen, el sabor o los grados de alcohol; para las Ale la preparación lo es todo, pues son cervezas que utilizan levaduras de fermentación alta y todo lo demás dependerá de la cantidad, el lúpulo, el tipo de malta y el tiempo de maduración.

Al contrario de las Ale, las Lager son cervezas que se elaboran a partir de una fermentación baja y un tiempo de maduración que va desde los 2 hasta los 6 meses. Además, para determinar las características de sus estilos pueden variar: la densidad del mosto, las mezclas de malta, el lúpulo y las formas de elaboración.

Las Lambic son una familia bastante especial, pues tienen una fermentación espontánea, son ácidas, poco amargas, se aromatizan con frutas, su proceso de elaboración puede llegar a durar varios años y sobretodo debe realizarse en Leembek, ciudad belga a la cuál debe su nombre.

Por último, las cervezas de trigo, como su nombre lo indica, son aquellas elaboradas con una mezcla de trigo y cebada y una fermentación alta. Poseen un carácter ácido, refrescante y espumoso, un color pálido, un toque de pan y un ligero sabor amargo. Son bastante populares y las mejores amigas de aquellos que incursionan por primera vez en el mundo de la cerveza artesanal.

Cerveza México, del 10 al 12 de noviembre ofrece la oportunidad de degustar éstos y muchos más estilos, así como sus formas de preparación y el contacto con productores, proveedores, importadores y exportadores, en un espacio que permite la convivencia entre los profesionales y los amantes de la cerveza.