Islandia, felicidad sin límites y sin fronteras

Por: Debby, Melanie & Alexis Beard

Fue el poeta Italiano Petrarca probablemente el primero en viajar por gusto y así lo documentaba en su libro ”Escalando el monte Ventoux” en el que cuenta que subió la montaña por el placer de vislumbrar el mundo desde la cima.

Y es por el gozo de viajar, conocer, descubrir y plasmarlo en papel, que nosotras tres hemos decidido recorrer el mundo. Uno de nuestros encuentros más bellos ha sido con Islandia.

–Esto si es manejar. – nos repitió Deby cuando comenzamos nuestro tour de la Península Snaefellsnes al norte de Reykjavik. Sin trafico, ruido, contaminación… las largas carreteras en las que nos encontrábamos solas, ni un otro coche. Las tres no podíamos creer lo que nos rodeaba; en ningún instante las vistas a través de las ventanas nos dejaron de sorprender.

Cambiante y caprichoso, el paisaje lucía altas y drásticas montañas un momento alternando con largos valles de roca volcánica cubierta en pequeñas musgo verde, casi fosforescente, nos cruzamos con cráteres y geysers, y vimos tantas cascadas que acabamos por parar de señalarlas.

Ni un restaurante, ni hotel, ni casa obstruye la naturaleza –salvaje y extraña–de la Península Snaefellsnes. Cuevas, caminatas y cráteres están señalizados con un pequeño dibujo céltico que nos tienta con parar a cada instante. El frío – la neblina y la brisa de mar helada nos dieron una pequeña probada de lo cruel que puede ser el invierno de Islandia – y las pocas horas de luz que nos quedaban del día fueron las únicas cosas que detuvieron nuestras incesantes paradas. Además Alexis, como siempre, había investigado con tiempo – sabíamos exacto que es lo que más queríamos ver: la montaña de Kirkjufell.

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Esta montaña de 463 metros de altura ha sido el escenario de muchas leyendas e historias sobre dioses nórdicos. Imponente y mística, rodeada de cascadas y lagos, Kirkujell parece encontrarse al fin del mundo, a la orilla del reino de los dioses.

Hotel Husafell

Para explorar la mágica Península Snaefellsnes nos decidimos hospedar en el Hotel Husafell, encantador y pequeño, donde gozamos de aguas termales e increíbles avistamientos de Auroras Boreales.

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Después de visitar la Península Snaefellsnes al norte, nos dirigimos al sur de Islandia, donde nos hospedamos en pequeños hoteles a la mitad de la nada – desde los cuales tuvimos la gran suerte de ver las Auroras Boreales noche tras noche.

El camino para llegar al sur de Islandia fue memorable, repleto de bellezas naturales y vistas impresionantes. En este bello escenario nos encontramos con la cascada Skogafoss, una de las mas grandes de Islandia con 60 metros de caída de agua y los mas bellos arcoíris. Los movimientos tectónicos, los glaciares y la erosión han moldeado las tierras Islándicas y creado cascadas hermosas como Gullfoss –la cascada dorada– y Seljalandsfoss. En esta última podemos ver caer el agua desde atrás de la cascada, rodeados de obscura piedra mojada y extrañas sombras causadas por la luz del sol que se filtra entre las rocas.

Hotel Rangá

En el pintoresco sur de Islandia nos hospedamos en un Small Luxury Hotels of the World, el hotel Rangá. Al llegar, nos recibió Ingi Thor, el sonriente gerente general.

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Al bajar la ventanilla el viento nos aligeró los párpados. Estabamos llegando al hotel Ranga, miembro de la colección Small Luxury hotels of the World y ahí nos esperaba Ingi Thor, el gerente general quien sonriendo tomó nuestras maletas y nos hizo seguirlo a nuestra ‘Suite Iceland’, decorada con temáticas locales.

El pintoresco entorno del Hotel Rangá nos dejó fascinadas: Monte Hekla, el famoso volcán, se encuentra al norte, el glaciar Eyjafjallajökull y una cadena montañosa al noreste y las islas Westman al sur.

Esta región sureña de Islandia – poco poblada y misteriosa – nos regaló experiencias y momentos irreales, entre ellos el avistamiento de las mágicas Auroras Boreales.

Entre auroras y glaciares

Las Auroras Boreales son un fenómeno de la naturaleza cuya belleza es incomparable. Su nombre proviene de Aurora, la diosa romana del amanecer, y de la palabra griega Bóreas, que significa norte. Un espectáculo inolvidable, ver las Auroras merece estar en la lista de cualquier viajero.
Un espectáculo como ningún otro, la Aurora Boreal pinta los cielos de Islandia en una danza única. Tuvimos la increíble suerte de deslumbrarlas más de una vez junto a paisajes espectaculares, sus suaves ondas creando una impresión de mecerse bajo el viento.
El motivo principal de nuestro viaje a Islandia fue deslumbrar la mágica Aurora. Sorprendentemente, la Aurora quedo en segundo plano después de la impactante belleza de Jökursálón, la laguna de glaciares.

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El paisaje está cubierto de icebergs, coloreados de azul y negro, flotando con la marea, ocasionalmente rompiéndose en un poderoso choque. Cada año, esta laguna glaciar crece a medida que los icebergs se desprenden del glaciar Vatnajökull, flotan en la laguna y eventualmente desembocan en el mar en los meses de verano.

Jökursálón es una de las maravillas de la naturaleza, un lugar único donde nos perdemos en la contemplación de los magníficos icebergs. Si tenemos suerte, podemos seguir un iceberg durante su trayectoria desde la laguna glaciar hasta el mar. En el camino, el hielo pasa debajo de un pintoresco puente, y pasa a través de negras arenas cubiertas de icebergs varados. Su viaje termina en el mar, a pocos pasos de la costa islandesa.
Una isla de paisajes sorprendentes, donde los ríos corren a través de los desiertos y el fuego entra en erupción desde el hielo, Islandia es una tierra de contrastes severos, un reino en el que los elementos naturales bailan perpetuamente entre los polos primordiales de calor y frío, durante los meses de verano sin noche y los crueles inviernos, los cuales, no obstante, nos reciben con la magia de la Aurora Boreal.

Cada ruta, cada camino, cada vez que recorremos (incluso el mismo lugar) es diferente. Es por eso que nos animamos a encontrar nuevas rutas, nuevos destinos, nuevos viajes.

¿Sabias que...?

▣ Islandia es uno de los países con mayor longevidad del planeta: 81 años las mujeres y 76 años los hombres.

▣ Géiser es de las pocas palabras islandesas exportadas al mundo y hay más de 600 geíseres en Islandia.

▣ Islandia es uno de los países más volcánicos del planeta tierra, con más de 200 volcanes – ¡muchos de ellos activos!

▣ El 54% de los islandeses no niega la existencia de los elfos y el 8% afirma su existencia.

Insider’s Tip: Al visitar Islandia recomendamos no hospedarse todas las noches en Rekyavik, sino buscar pequeños y encantadores hoteles en las zonas que visites, así serán menos horas en trayectos, te empaparás de la cultura local y tendrás mas oportunidad de ver las Auroras Boreales. Nuestras recomendaciones son el pintoresco hotel Husafell para visitar la Península Snaefellsnes y el lujoso hotel Rangá al sur de la isla.