Pepe Soho, un encuentro con el universo

NAYELI HERNÁNDEZ FLORES

Pepe Soho descubrió en fotografiar la naturaleza una actividad espiritual por lo que a través de la captura de instantes irrepetibles encuentra la magia que la vida ofrece. Su obra ha sido comprada en más de 15 países, con materiales de alta calidad y en dimensiones adaptables a cada espacio.

A través de sus viajes por México, Islandia, Francia, E.U., África, Argentina, y Chile, entre otros, el artista nos comparte su particular mirada, permitiéndonos experimentar la belleza del mundo y la riqueza natural de nuestro planeta.

Surgiendo así Lightroom, un nuevo espacio de arte fotográfico en el corazón de la colonia Polanco, en la ciudad de México, la cual abre sus puertas desde octubre de 2014 con una propuesta estética que captura majestuosos escenarios, múltiples paisajes, vida salvaje y asombrosos fenómenos naturales.

Podríamos decir que encontraste tu pasión a los 41 años, ¿cómo ha sido este despertar y nuevo comienzo?

Si me hubieran dicho que a los 41 años iba a encontrar la pasión de mi vida jamás lo hubiera creído, si me hubieran dicho cuando estaba diseñando ropa o cuando estaba operando una discoteca que iba a acabar escalando montañas y tomando fotografía de paisaje no lo hubiera creído, pero creo que estoy súper a tiempo para explorar a fondo esta nueva pasión y recomendarle a todo mundo que nunca están lo suficientemente grandes para encontrar lo que aman, nunca es tarde.

De fotografiar en compañía de tu mascota el Bosque de Chapultepec a captar los momentos más hermosos que nos brinda la naturaleza alrededor del mundo, ¿lo visualizaste en un inicio?

No, en inicio lo que yo quería hacer era una exposición del bosque de Chapultepec, hacer una pequeña subasta y donar el dinero al parque en agradecimiento, y de repente las cosas fueron sucediendo, un día estaba en Chapultepec otro día estudiando en Nueva York, unos meses después en Antártica y más tarde en África, así se fue dando todo.

Yo siento que cuando fluyes la vida te va llevando, y cuando confías te lleva a lugares maravillosos, eso fue lo que pasó conmigo.

¿Cómo logras plasmar una imagen que no sólo genere un impacto visual sino que además genere algún sentimiento?

La verdad cuando fotografío un paisaje no quiero mostrar el lugar tal cual es, lo que quiero es comunicar un sentimiento, la mayoría de las veces, por el tipo de paisaje que hago, ese sentimiento es de gratitud hacia dios y hacia el universo, supongo que la gente que tiene mis fotos es lo que siente, belleza y gratitud, y espero realmente poder transmitirlo porque para mí esa es la misión del artista, transmitir sentimientos y no sólo una imagen.

Más allá de la fotografía, ¿cuáles son las experiencias más inolvidables que te ha brindado la naturaleza a lo largo de tus viajes?

La fotografía para mí en cierto punto es lo de menos, lo más importante son las experiencias, es lo que le digo a mi gente en la galería, ellos ven tan sólo un cuadro cada vez que voltean a ver una de mis fotos pero yo veo toda la experiencia que hubo detrás de tomar esas fotografías.

Desde bailar con las auroras boreales hasta sentir que todo el universo está vivo o cuando estás fotografiando un volcán en erupción, hasta llorar de la felicidad de estar cinco días viajando por mares muy rudos para llegar a un continente inhabitado por el humano en la Antártica; entonces para mí la foto ya es como el extra, la experiencia de lo que vivo es una bendición y es maravilloso.

En cuanto a Light Room Photo Gallery, ¿qué encontrarán aquellos que lo visiten?

Van a encontrar imágenes preciosas de todo el mundo, van a descubrir los sentimientos del fotógrafo a corazón abierto, y a la par van a adentrarse en una galería de paisaje en medio de una ciudad que transmite un descanso para la vista y para el corazón.

Siento que Lightroom es un pequeño viaje a la naturaleza y un pequeño respiro de paz del caos que vivimos en esta ciudad.

Finalmente, ¿qué viene para Pepe Soho?

Yo siempre digo que estoy acariciando la superficie de mi carrera como fotógrafo, vienen más experiencias, más creación de bellas imágenes, exposiciones tanto aquí como en otras partes del mundo, y viene también fotografiar nuestro país, México, aunque lo he fotografiado bastante siento que podría pasar cuatro vidas fotografiándolo.

Por otro lado seguir explorando mi inquietud artística en todos los niveles, experimentar con diferentes materiales y texturas, el seguir creciendo como artista que creo es lo más bonito, que el camino nunca termina.