Jackson Hole: una auténtica experiencia de esquí

La diversión en Jackson Hole comienza al bajar del avión que te lleva a tan maravilloso lugar, uno de los mejores sitios para esquiar de Norteamérica. Después de ser recibidos por una cowgirl y degustar una deliciosa mimosa y un jugo de huckleberry, todo lo que sigue es una aventura.

Teton Village es un majestuoso lugar, rodeado de enormes montañas y lagos pertenecientes al Grand Teton National Park, donde abunda la fauna silvestre, como águilas, coyotes y lobos, que son parte de un fascinante paseo que no te puedes perder: la visita al refugio de los alces.

El pueblo de Jackson Hole conserva todo el estilo del viejo oeste, sus tiendas típicas, bares y cafés que le dan un toque mágico a la región.

Teton Village recibe turismo de todas partes del mundo, aunque principalmente los europeos y los norteamericanos disfrutan de la diversidad de pistas que hay para disfrutar al máximo del esquí, con suficientes pistas verdes, pero también encontrarás azules, que son un poco más complicadas, dobles azules para niveles intermedios, y negras diamante y doble diamante para los expertos y amantes de la adrenalina.

Jackson Hole es una auténtica experiencia de esquí y snowboard, con pistas “grommed” y otras “vírgenes”, que tienen rocas y ramas para saltarse, así como árboles que sortear, lo cual le imprime emoción a los esquiadores.

Destaca también la cocina de los retaurantes en Jackson Hole. Ahí, se puede optar por ir en la góndola Bridger para llegar al restaurante Couloir que, además de ofrecer una vista espectacular, cuenta con servicio a la carta y excelentes platillos de la cocina americana con raíces de las Rocky Mountains.

Otro restaurante ideal para comer es Handle Bar, ubicado en el hotel Four Seasons, un extraordinario aprés ski donde puedes elegir entre comer un Chili de alce, Pez espada o Pato acompañado de risotto de hongo silvestre. Un lugar más para el paladar es Spur, ubicado en el Teton Mountain Lodge. Se trata de un delicioso aprés ski de cocina de montaña, donde puedes elegir entre alguno de los sándwiches que ofrecen como el de pastrami de búfalo hecho en casa, acompañado de una cerveza de barril de la temporada.

Y para una cena en un lugar cálido y rústico, es posible elegir Il Villagio Osteria, ubicado el hotel Terra, donde hay que probar unos Ravioles rellenos de queso de cabra y espinaca con crema de hongo salvaje, o bien, un Garganelli con ragu de boloñesa y queso parmiggiano reggiano; como segundo plato la recomendación es la Pechuga de pato orgánico con crema de arándano y reducción de Barolo, así como el New York a la parrilla con guarnición de papas y aceite de trufa, traído directamente del ganado local.