5 claves para mudarte a tu primer departamento

En promedio, los jóvenes mexicanos dan uno de los pasos más importantes de su vida a los 28 años: dejar la casa de los padres. Sin embargo, para muchos no es tan sencillo.

De octubre de 2013 a la fecha, el alquiler de un departamento en la CDMX aumentó de 11 mil 600 pesos a cerca de 19 mil pesos, de acuerdo con cifras del portal inmobiliario Propiedades.com.

Esto no detiene a quienes buscan dejar el nido familiar. De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Población, un 39% de los jóvenes de hasta 25 años rentan su vivienda.

Sin embargo, además del aumento en los precios de la renta, muchos jóvenes se enfrentan a problemas para los que no estaban preparados al momento de dejar el hogar de sus padres.

En busca de despejar dudas, la startup mexicana de muebles de diseño SofaMatch se dio a la tarea de recopilar estos consejos para evitar problemas al rentar tu primer departamento:

Revisa el contrato, hasta las letras pequeñas

El contrato protege tanto al casero como al arrendatario, es muy recomendable revisarlo a detalle y si existieran ciertos inconvenientes, negociarlos.

Mientras que algunos caseros exigen la firma de un aval como responsable del cumplimiento de pagos en la renta, hay otros que plantean otros requisitos durante el primer mes. Saberlo evitará que prevengas esos gastos y tu cartera no se quede vacía.

Revisar el departamento con tiempo hará que sepas si estás rentando un buen inmueble y no adquiriendo problemas. Recuerda que mudarse implica fuertes gastos como la adquisición de muebles y aparatos de primera necesidad.

Puedes ahorrar con roomies

Una de las tendencias con mayor presencia en la sociedad millenial es vivir con roomies. Entre las ventajas se encuentran tener compañía, conocer gente nueva y el más importante, reducir costos; según la consultora Atlantia Search, cerca de un 65,7% de los jóvenes deciden juntarse con roomie para reducir costos y tener un mejor nivel de vida.

Si vas a optar por esta opciones es recomendable fijar reglas entre los compañeros; calendarizar las diversas tareas del hogar, así como los pagos o la asistencia a juntas vecinales. Si optas por esta ruta, recuerda que es importante hablar y llegar a acuerdos para evitar conflictos posteriores.

Ajusta tu presupuesto

La administración podría ser la diferencia entre tener todos los pagos a tiempo o tener problemas para poder pagar la renta. Prevé todos los gastos que puedas llegar a tener y haz un presupuesto cada que tengas entradas de dinero.

Toma en cuenta que algunas rentas incluyen el pago de servicios mientras que otras no, por lo tanto es muy recomendable tener reservada una parte para el pago del inmueble y los distintos servicios como agua, luz, teléfono e Internet.

Según expertos de la Condusef, el pago la renta debe significar como máximo un 30% de tus ingresos; si no es así, lo recomendable es buscar alternativas más económicas para evitar problemas financieros.

Conoce las normas de tu edificio o casa

Uno de los errores que afecta a los nuevos inquilinos es no conocer las normas del lugar donde va a vivir. Recuerda que no todo se contempla en el contrato. Si bien algunos detalles como la posibilidad de tener mascotas o cajones de estacionamiento sí deben tocarse en el contrato, otros puntos como el volumen máximo de la música o los horarios para fiestas o reuniones generalmente son acordadas entre vecinos.

Preguntar las reglas del edificio desde el inicio evitará que pases un mal rato o inicies con el pie izquierdo tu vida independiente, además, recuerda que éstas sirven para mejorar la convivencia.

Conoce bien tu zona

Conoce la zona donde se encuentre tu nuevo hogar, en especial, ubica los negocios que haya en la colonia. Podrías encontrar dificultades para ir por tu despensa, falta de servicios o darte cuenta demasiado tarde que vives en un barrio peligroso, lo cual reducirá el gusto que tengas por mudarte a tu nuevo hogar.

La cercanía con mercados, parques, o sistemas de transporte son un atractivo para la zona, por lo tanto, debes considerar estos factores al momento de tomar la decisión.