Politizada, detención en alza a precios de alimentos

El anuncio del acuerdo entre la SE y Canacintra es sólo un arreglo político en periodo electoral.
 

La detención del alza de precios en alimentos y bebidas anunciada por la Secretaría de Economía y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) es sólo “momentánea”, pues los empresarios que se encuentran inmersos en el proceso no pueden aguantar los efectos en el incremento de las materias primas en una economía insuficiente en cuanto a los productos agropecuarios, indicó el economista Jesús Valdez.

La semana pasada, la Canacintra informó que elevaría los precios de los alimentos y bebidas hasta un 3% como consecuencia del alza en las materias primas registrada en los mercados internacionales; sin embargo, el pasado lunes, luego de una reunión con Sergio Cervantes, presidente de los industriales, la Secretaria de Economía informó que no se llevaría a cabo dicho aumento.

“Lo que se ha negociado es un plazo para tomar decisiones alternativas que no afecten el funcionamiento político del gobierno, sobre todo en un periodo que está sujeto a elecciones, pues los alimentos tienen una repercusión política inmensa”, indicó Valdez, profesor del departamento de estudios empresariales de la Universidad Iberoamericana.

Para compensar el aumento generado en los costos de producción por el alza en materias primas, el ajuste a gasolinas que representan 70% en una década, de la electricidad y del gas, la Canacintra había asegurado que, en la medida en que se encarezcan los precios de las materias primas y los combustibles, inevitablemente lo tienen que reflejar en el precio final de sus productos, pues se impacta fuertemente a las empresas y no pueden estar operando con pérdidas.

“Se va a tener que llevar a cabo un incremento progresivo, pero también acelerado con respecto al precio de los alimentos porque el alza se está dando a nivel mundial y es un incremento mayor al que ocurrió en el 2008”, recalcó el catedrático.

Valdez recordó que en México no se es autosuficiente en producción agropecuaria y la intervención del estado sobre el precio (ya sea fijando precios, estableciendo una tarifa fija para el precio de los productos agropecuarios o con el subsidio) afectaría fundamentalmente a la producción agropecuaria.

“Vamos a tener que comprar alimentos en el resto del mundo lo que evidentemente va a generar un crecimiento en el precio a no ser de que se establezca una política de subsidios por parte del gobierno”, aseguró Valdez al afirmar que esto sería complicado por la situación que vive la economía mexicana y porque a largo plazo va a causar un efecto de distorsión en los precios del mercado.

En los primeros días del año, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), advirtió que el 2011 podría traer consigo un importante incremento en los precios mundiales de los alimentos, esto de no aumentar significativamente la producción agrícola mundial en los próximos meses.

“La FAO está planteando que es imposible que se pueda detener el alza de los alimentos, por cual dice que hay que buscar formulas para que las personas de menos ingresos puedan tener acceso a los alimentos y se vean lo menos perjudicadas por este proceso”, indicó Valdez, doctor en ciencias económicas.

De acuerdo con Valdez, en México la incorporación centros de distribución de alimentos para personas de bajos ingresos podría ser la formula para llegar a 45 millones de pobres que se verían afectados por alzas en los alimentos. Estos centros podrían distribuir a un precio más bajo.

“Siempre que hay un aumentos de precio, hay un incremento en la inflación, lo cual significa una disminución en el bienestar general de la población porque se deteriora el poder adquisitivo en una sociedad en donde no hay incremento significativo en el salario”, finalizó Valdez.

En Twitter: vgonzalez_ME