Emprendedores deben “inventar el hilo negro”

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A la hora de definir la estrategia y el modelo de negocio se debe pensar en varias cuestiones entre las que está: ¿Qué necesidades del consumidor estamos satisfaciendo?

Cuántas veces ha oído el refrán “No hay que inventar el hilo negro”, pero en el caso de los negocios y de los emprendedores, es incorrecto. Competir con empresas enormes en el mismo mercado, con recursos económicos y de personal 10 veces más grandes a los tuyos, es prácticamente imposible.

Por tal motivo, es necesario “inventar el hilo negro”. Millones de empresas o startups quiebran o nunca llegan a crecer debido a que persiguen algo que no es lo correcto o no tienen ninguna ventaja que no pueda ser replicada por los actores actuales del mercado.

A la hora de definir la estrategia y el modelo de negocio debemos pensar en muchas cuestiones que harán que la empresa o startup logre sobresalir. Existe un modelo de Alexander Osterwalder que ayuda a definir la estrategia de una manera en la que tenga más oportunidad de salir adelante.

Este modelo tiene en su centro la propuesta de valor que debe contestar las preguntas: ¿Qué necesidades del consumidor estamos satisfaciendo?,  ¿qué problema estamos resolviendo? y ¿qué le estamos vendiendo a nuestros clientes?

Los segmentos de mercado están relacionados con la propuesta de valor por medio de canales que da respuesta a las preguntas ¿Cómo llegaremos a los clientes?, ¿cuáles son los más eficientes? y ¿cuáles son rentables económicamente?

Todo lo mencionado debe ser analizado pensando en nuestras fortalezas y debilidades, identificando qué segmento podemos atacar que otros competidores tienen desatendido, qué problemas podemos resolver que actualmente ninguna empresa atiende.

Debemos pensar a futuro, una vez que la empresa empiece a ofrecer la propuesta de valor y funcione, otras tratarán de copiarlo, por lo que tenemos que pensar en cómo podemos impedirlo, lo que se puede lograr con patentes y otros títulos de propiedad intelectual.

Sin embargo, las patentes no duran para siempre y otras empresas pueden registrar productos muy similares y nuestra propuesta de valor ya no sería la única. Por tal motivo, tenemos que enfocarnos en analizar nuestras fuerzas para poder determinar la estrategia continuamente.

MIGUEL LAVALLE GARZA

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