5 pasos para liderar con el mejor hábito: la emoción

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Las habilidades que todo líder debe aprender a cultivar y poner en marcha son entusiasmo, perseverancia, tolerancia, confianza, respeto y temperaza

Todo aquel que busque comprender el éxito de las organizaciones y la productividad laboral, debe saber que, en la vida como en el trabajo, el control de las emociones y el uso de la inteligencia van de la mano.

Fue en 1995, cuando el doctor en psicología por la Universidad de Harvard, Daniel Goleman, posicionó el concepto de inteligencia emocional en el mundo académico y empresarial.

Su importancia en la gestión de las relaciones laborales ha sido justificable desde entonces, porque impacta directamente en los resultados cuantificables del negocio, y en el cumplimiento de los objetivos de las organizaciones.

Las habilidades que todo líder debe aprender a cultivar y poner en marcha son entusiasmo, perseverancia, tolerancia, confianza, respeto y temperaza.

Como especialistas en Recursos Humanos, en Adecco México te compartimos los 5 aspectos clave de la inteligencia emocional en el trabajo propuestos por Goleman y en qué consisten:

  1. Autoconciencia: contar con la sensibilidad de reconocer y entender las emociones propias, para no dejar que los sentimientos gobiernen nuestras elecciones.
  2. Autocontrol: capacidad para controlar actitudes e impulsos abruptos y, sobre todo, pensar antes de actuar.
  3. Motivación: pasión por estar un paso más allá de la búsqueda de los beneficios monetarios o el reconocimiento por el estatus alcanzado al interior de la empresa en la que se labora.
  4. Empatía: colocarse en el lugar del otro para valorar sus decisiones, a partir de su propia perspectiva.
  5. Habilidades sociales: capacidad de recibir retroalimentación por parte de tus equipos de trabajo, y comunicar con claridad ideas y experiencias para expandir tus redes de contactos profesionales.

La productividad laboral depende de la adecuada coordinación de esfuerzos individuales y de la capacidad de pensar, planificar, concentrarse, solventar problemas y tomar decisiones que, en ocasiones, pueden verse entorpecidas o favorecidas por algún arrebato emocional.

En conclusión, gobernar e interpretar individualmente nuestros sentimientos asegura el éxito en nuestra área profesional. La actitud primordial para concretar un objetivo implica persuadir y encauzar la colaboración de todos hacia una meta en común.

¿Qué papel juegan tus sentimientos en la toma de decisiones al interior de trabajo como en tu vida diaria?, ¿en qué áreas podrías mejorar?, ¿consideras que estás ejerciendo tu inteligencia emocional al máximo?

Salvador De Antuñano
*Gerente de Recursos Humanos de Adecco México.