4 lecciones de González Iñárritu para trabajar en equipo

Alejandro González Iñárritu dirigió y coescribió Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance), película ganadora de varios premios Óscar: mejor película, mejor director, mejor fotografía y mejor guión original.

Para esta película, el guionista y director de cine unió sus fuerzas con otros tres escritores para alcanzar el éxito. Y, de esta colaboración, se lograron los objetivos de su proyecto. Y es por eso que podemos rescatar algunas lecciones sobre cómo trabajar en equipo para triunfar en los negocios.

Estas son las lecciones que podemos aprender de Iñárritu, según Ari Karpel —colaborador de la publicación Fast Company— sobre la colaboración con otras personas.

No te aferres a tus ideas

Iñárritu dice que no puede comprender por qué algunos escritores ven al guión como un texto sagrado que no puede modificarse, pues es sólo el comienzo. Y menciona que se trata de un texto que todo mundo puede tocar, transformar e interpretar. Si no se hace, sólo es un pedazo de papel. Sin embargo, en colaboración éste se transforma en otra cosa. Y esta cosa puede llegar a ser exitosa.

Colaborar es confrontar

"Mi cerebro funciona mucho mejor cuando me enfrento a otra persona", dijo Iñárritu, quien solía ser confrontado por un solo colaborador: Guillermo Arriaga, en Babel. Para Birdman comparte el crédito con Nicolas Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo.

Pues afirma que algunas ideas “estúpidas” pueden convertirse en ideas que valen la pena cuando se trabaja en equipo. Ese es el potencial de un equipo. Además asegura que esto no hará que se pierda tu “voz” en un proyecto, al contrario, tú colaboración está ahí.

El director es el rey, pero el rey puede equivocarse

Aunque en una película intervienen muchas personas, el director es quien toma la última decisión. Y, por lo tanto, el responsable del éxito o del fracaso. La perspectiva de un director, pude cambiar una historia, por ejemplo. Si la película no funciona, es su culpa, aunque haya sido influenciado por la audiencia o por sus colaboradores.

Medita

Iñárritu, para mantener su mente bajo control, medita todos los días, a menudo dos veces al día. "Para mí no es una opción, es sólo una forma de vida. Es una condición para tratar de ayudar a mi cerebro. Así que, durante 24 minutos cada mañana y muchas veces por la tarde, medito. Y creo que me ayuda enormemente", dice.

"Estoy más consciente de cómo mis demonios operan. Es una observación. La meditación no es más que observar y concentrarse profundamente en algo. Por concentración se obtiene una idea”, afirma.

Estas lecciones, sin duda, pueden servir de ejemplo para líderes de cualquier organización que necesita trabajar en equipo.