6 comportamientos respetables de los buenos líderes

El liderazgo no tiene que ver con un título o una posición. Podrías ser presidente de un país o CEO de una de las compañías más importantes del mundo y no ser un líder. El liderazgo va más allá. Para Alan Zimmerman —autor de The Payoff Principle: Discover the 3 Secrets for Getting What You Want Out of Life and Work— es una cuestión de comportamiento. Y da algunos ejemplos de cómo se comportan los mejores líderes.

1. Hacen lo correcto

Los malos líderes centran su energía en sonar bien y quedar bien. Por el contrario, los buenos, no sólo saben lo que es correcto, sino que lo hacen de ese modo. Convierten el valor de sus convicciones en acciones.

2. Piensan en “nosotros”

El ego es un sentimiento que sólo invade a los malos líderes. Quienes piensan en el “yo”, antes del nosotros, pues quieren ser siempre los protagonistas. Un ejemplo de lo contrario lo dio Jill Blashack-Strahan, CEO de Tastefully Simple, quien al recibir el premio del emprendedor del año dijo: "yo no construí esta empresa. Un increíble equipo de personas dedicadas, apasionados y leales lo hizo".

3. Demuestra una actitud positiva inquebrantable

Muestran entusiasmo. Y su actitud es poco menos que contagiosa. Y es por eso que su equipo siempre tiene una actitud proactiva. Aunque Zimmerman reconoce que no siempre se puede tener esta actitud. Pero dice que el secreto está en ocultar el pánico ante los demás con el fin de inyectar el ánimo necesario para sortear los problemas.

4. Acepta la responsabilidad

Cuando es necesario, un verdadero líder es capaz de decir “me equivoqué”. Como dijo el presidente Dwight Eisenhower: "el liderazgo consiste en asumir la responsabilidad de todo lo que sale mal y darle el crédito a los subordinados por todo lo que va bien".

5. Un líder sabe cuál es la meta y cómo llegar a ella

El mejor camino para el éxito es escribir el resultado deseado para luego planear cómo llegar ahí. Quienes tienen esto claro, pueden liderar de una manera más eficaz.

6. Tiene una pasión por cumplir

Un líder quiere ganar y quiere que su equipo gane también. Él quiere ser el mejor, producir lo mejor y sacar lo mejor de los demás. Y la forma de lograrlo es con pasión, lo que genera la lealtad y el respeto de los empleados.