¿Por qué formar niños capaces de emprender?

En México, se considera que la educación debe estar abocada al aprendizaje intelectual de los niños. Éstos deben aprender matemáticas, gramática, física, química y un sinfín de materias que les serán útiles en sus vidas futuras. Cierto, este tipo de aprendizaje debe ser parte de su educación, pero para formar individuos integrales es necesario que el aprendizaje no se enfoque sólo en esto.

Los valores son una parte importante en el aprendizaje de niños y niñas. Ser buenas personas, con visión a futuro y empáticos con los otros seres vivos, les brinda calidad humana. Sin embargo, contar con herramientas que les brinde la posibilidad de tener un mejor futuro les permitirá afrontarlo con responsabilidad y seguridad. Entre estas herramientas está formar niños y niñas con capacidad emprendedora.

De acuerdo con la plataforma digital Kidval, la capacidad emprendedora significa que es alguien capaz de tener la visión de crear un negocio, hacerlo crecer y obtener buenas ganancias de él. Esta es una definición muy básica, correcta, pero básica aplicada al mundo de los negocios.

Hacer que niños y niñas tengan capacidad emprendedora se refiere a que niños y niñas tengan la visión, la imaginación, el estímulo y el deseo de crear cosas nuevas; que desarrollen sus propios talentos y decidan por sí mismos los objetivos que quieren lograr.

Estos objetivos les puede brindar beneficios – económicos, sí – pero estos beneficios deben ir más allá de lo económico. La importancia de formar niños y niñas con capacidad emprendedora es que aprenden que en su vida no hay obstáculos y que pueden lograr lo que se propongan. Entienden que no hay ideas malas, algunas sólo necesitan pulirse y que tienen la capacidad de lograr algo magnífico. Que la visión que tienen de algo se puede hacer realidad, sólo hay que buscar los medios, las herramientas y la forma para lograrlo. En esto radica la importancia del fomento de capacidad emprendedora en niños y niñas.

La capacidad emprendedora forma niños y niñas que desarrollan las habilidades de adoptar riesgos y buscar soluciones efectivas a los problemas. De igual manera, aprenden a tener una actitud positiva ante el fracaso, así como a ser elogiados ante el éxito; y a continuar en su camino en el desarrollo de ideas y creación de cosas nuevas.

Ser emprendedor significa que aprenderán a ser trabajadores, pacientes y perseverantes, así como desarrollar las habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. Entenderán la importancia del ahorro, del esfuerzo y de la satisfacción. Estos valores son necesarios para los emprendedores del mañana, que tendrán dichos valores arraigados y serán exitosos.

La imaginación y la creatividad se estimulan con la capacidad emprendedora. Les permite tener otra visión de las cosas, por lo que pueden crear cosas nuevas y pueden decidir la manera de lograrlas.