Romances en la oficina, ¿bueno o malo?

Aunque pasamos gran parte de nuestro tiempo en la oficina, entre 8 y 9 horas diarias, para la gran mayoría de los mexicanos el lugar de trabajo no es el más adecuado para el amor.

Sin embargo, la convivencia diaria propicia grandes relaciones de amistad y en muchos casos relaciones amorosas por lo que algunos reconocen que no tendrían ningún problema en tener una relación si ésta se da de manera natural.

Lo anterior queda en evidencia en una reveladora encuesta realizada por el portal de empleo Trabajando.com a más de 2 mil mexicanos, donde 56% de los encuestados aseguró haber tenido un romance en el trabajo con alguno de sus compañeros.

Al cuestionarles al porcentaje restante, el por qué no han tenido algún romance en el trabajo, un 39% de los encuestados dice no haber conocido a nadie de su interés hasta el momento, así mismo, 28% asegura que este tipo de amoríos no es adecuado dentro de una oficina, un 22% piensa que les puede traer problemas laborales, y finalmente un 11% no le gustaría estar metido en ese tipo de relaciones.

De acuerdo a la encuesta, 50% dice que lo más difícil es tener una relación a escondidas en el trabajo, un 36% piensa que lo difícil es hacer como si nada hubiese pasado cuando están enojados mientras que solo un 14% separa lo laboral de lo personal.

Actualmente, algunas empresas prohíben cualquier tipo de relaciones amorosas, ya que en muchas ocasiones, pueden generar conflictos de intereses, reducción de la productividad o indisciplina.

Prueba de ello, lo demuestra el 33% de las empresas mexicanas que prohíbe las relaciones amorosas en el trabajo ya que en muchas ocasiones, si no se sabe manejar este tipo de relaciones puede llegar a afectar el desempeño de los trabajadores, debilitar su carrera e incluso afectar su imagen profesional. Sin embargo, un 18% de las empresas no tienen ninguna prohibición de este tipo y finalmente un 49% afirmó que les es indiferente.

Por lo general, las parejas utilizan las herramientas del trabajo para coquetear o mantener conversaciones amorosas, tal es el caso del correo electrónico, el chat o las redes sociales. Hoy en día, algunas empresas tienen políticas internas que prohíben tener una relación amorosa o parentesco con algún miembro de la organización; sin embargo, muchas empresas no lo establecen por lo que los empleados se sienten más abiertos a este tipo de situaciones y no lo descartan.

Para un 23% de las personas encuestadas, el tener una relación dentro de la oficina es normal y hasta pueden llegar a ser relaciones sanas, pues saben manejar la situación con madurez y no les causa problemas. 38% de los encuestados, asegura ser indiferente en este tipo de relaciones, un 31% piensan que son inapropiadas, y solo el 8% se les hace poco ética.

Si estás en una relación amorosa dentro de la oficina debes ser discreto para no salir afectado ni dañado en tu imagen profesional pues hay lugares de trabajo donde no está bien visto este tipo de relaciones. A esto, un 51% asegura que estos amoríos impactan en tu imagen profesional mientras que el 49% piensa que no parará nada.

Expertos señalan que cuando se produce una relación sentimental en el trabajo, puede influir de manera positiva en el rendimiento laboral, sobre todo en sus comienzos, debido a que aumenta el interés por ir a trabajar y se trabaja con más energía y entusiasmo.

La Ley Federal del Trabajo no establece como causal de despido el hecho de que exista una relación afectiva entre empleados, siempre y cuando se cumpla con los lineamientos de la cultura organizacional y las metas establecidas. El enamoramiento, a veces llega sin esperarlo y es inevitable, en dado caso, es necesario ser profesional, disfrutar al máximo, no dañar a terceros y trabajar orientado a los buenos resultados.

Margarita Chico, directora general de Trabajando.com nos dice; “En el trabajo se pasa la mayor parte del día, por lo tanto, resulta difícil no formar lazos con personas que compartes ocho horas diarias momentos de estrés, risas, situaciones de conflicto, intercambio de conocimiento, etc. Generalmente, este tipo de relación concluye en una amistad significativa y valiosa, y muchas veces surgen romances que trascienden más allá de la empresa.”

“Las relaciones amorosas muchas veces son difíciles y se pueden complicar aún más cuando la relación es en el lugar de trabajo, incluso una relación con jefes o cargos superiores porque puede ser difícil mantener la objetividad en la evaluación de desempeño o evitar que se mal interpreten las oportunidades laborales de quien ocupaba un cargo menor. Por otro lado, la mayoría de estas relaciones amorosas laborales son ocultas o a escondidas porque muchas veces alguno está cometiendo infidelidad. La recomendación es saber separar muy bien la vida personal con la profesional, concentrarse en el trabajo y el entregar buenos resultados y siempre existirán momentos libres para un buen romance son afectar a terceros”, concluye Margarita Chico.