Edificios enfermos frenan hasta el 40% de productividad

Trabajar en un edificio enfermo frena entre 30% y 40% la productividad de las empresas en México y afecta de manera importante la salud de los empleados, advirtió Jorge Díaz, director de Operaciones de Cuentas Clave de ISS México, empresa de Facility Services.

Un edificio enfermo es aquel con defectos estructurales en diseño, instalaciones obsoletas, plagas, mala ventilación, iluminación deficiente, poca o nula higiene, fallas en el sistema de aire acondicionado y problemas de humedad, entre otros aspectos.

Estas construcciones dan lugar al Síndrome de Edificio Enfermo que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), contempla un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en los espacios cerrados. Este síndrome puede causar jaqueca, náusea, mareo, resfriado, infecciones de las vías respiratorias e irritación de ojos y piel.

“Estos entornos son una amenaza para la productividad laboral. Por un lado afectan la salud de los trabajadores y, por otro, generan un impacto financiero en las empresas. De acuerdo con la segunda edición del estudio el Impacto financiero por ausencias de empleados en México, elaborado por la Sociedad para la Administración de Recursos Humanos (SHRM), en nuestro país uno de cada tres empleados se ausenta de su trabajo por motivos de salud. Esto representa 7.3% del costo de la nómina anual en las empresas mexicanas”, explicó Díaz.

Agregó que una de las maneras como las organizaciones puede hacer frente a este tipo de situaciones es a través de planes de mantenimiento y de Facility Management, orientados a identificar, corregir y prevenir posibles fallas, así como a gestionar el adecuado funcionamiento de sus instalaciones.

“Se estima que a nivel mundial cada año mueren 1.7 millones de personas por causa de enfermedades ocupacionales y surgen 160 millones de nuevos casos de enfermedades profesionales. Existen estándares mínimos de mantenimiento para garantizar el adecuado funcionamiento de un edificio y a la vez la seguridad y salud de los empleados. Por ejemplo, se recomienda fumigar mensualmente, revisar el funcionamiento del aire acondicionado cada dos meses, limpiar y sanitizar mobiliario de oficina todos los días”, manifestó.

Según la OMS cuando la construcción ocasiona problemas médicos a 20% de sus ocupantes es necesario revisar el inmueble, modificar la arquitectura y reemplazar los materiales empleados, con el fin de garantizar la salud de sus habitantes.

Estimaciones de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), indican que en la Ciudad de México existen más de 3.5 millones de edificios con problemas de luz, ventilación y servicios adecuados en los espacios laborales.