10 terribles hábitos que tienen los freelancers

Al trabajar como freelancers tenemos la oportunidad de cometer errores; algunos de los cuales son más comunes que otros. A continuación te presentamos una lista de los que consideramos son los más clásicos y que debes evitar.

No calcular con tiempo las entregas

¡No dejes todo para el último momento! Aprende a conocer como trabajas e intenta ser cada vez más eficiente.

Aceptar proyectos que no te llevaran a nada bueno

¿Te pasa que no sabes decir NO? Esto es muy común. ¡No tengas miedo a quedarte sin clientes! Este tipo de proyectos no te dejará nada más que cansancio, frustración y un mal sabor de boca. ¡Aprende a decir que no y date el lujo de ser selectivo!

Tratar de abarcar más de lo que puedes

En este caso nos referimos a cuando te gana la confianza, la avaricia, o ambas. Nunca aceptes más proyectos de los que sabes que puedes hacer. Lo único que vas a lograr es quedar mal con tus clientes sin poder entregar ni uno ni otro. Tómate tu tiempo, es mejor quedar excelente con uno que mal con todos.

Gastar dinero que aún no tienes en la cartera

El proyecto lo tienes "más que seguro", no tienes duda alguna de que tu serás el elegido pero, por alguna extraña razón, algo sucede y te olvidas del proyecto y tu ya gastaste algo con lo que aún no contabas. O peor aún, te dieron un anticipo y tú, como buen derrochador, te gastaste el costo total del trabajo aún antes de comenzar. ¡Alto! Espera a tener el contrato en la mano y firmado.

No ahorrar

Eres de los que piensa: "¿Ahorrar? ¿Para qué? Pronto sale otro trabajo" Lo peor es que no es un error exclusivo de los freelancers; lo mejor que puedes hacer es aprender a tener un colchoncito.

Cobrar menos de lo que deberías

¿Tienes miedo a que se te vaya el cliente porque no sabes cuánto cobrar o porque ya tienes las fechas de cortes encima? ¡Detente! A veces desesperado cobras más (o en su defecto, menos) de lo que deberías por tu tiempo, trabajo y conocimiento. Si piensas trabajar por "beneficiencia" que sea por una causa noble, no para tus clientes. ¡Asesórate y cobra lo justo!

No ser lo suficientemente detallista

Hay cosas que aunque creas que están "entendidas" no son así; evita problemas de: "pero yo creí que ya iba incluido." con tus clientes y mantén una relación sana. No solo será más placentero trabajar así, sino que te ayudará con la mejor publicidad: recomendaciones.

Descansar menos de lo debido

El trabajo jamás se acabará; estará ahí antes de ir a dormir y si no te programas con tiempo muy probablemente esté ahí cuando te despiertes. Facebook, Twitter y todas esas distracciones que tienes durante el día pueden esperar para dejarte ir a descansar.

¿Crédito? ¡Lo puedo pagar después!

Y es así cómo empiezan todos los que ahora se encuentran con deudas hasta el cuello y una interminable cantidad de intereses por pagar. El cliente rara vez paga pronto y jamás paga antes de la fecha de corte de tus tarjetas. Programa y organiza, no gastes más de lo que tienes o de lo que sabes que puedes pagar.

No trabajas lo suficiente

¿Tenías a tu jefe encima, pidiéndote mil cosas (además de las que ya tenías que entregar de cajón) y de pronto silencio y tranquilidad? Así es como pasa cuando trabajas por tu cuenta. Tu eres tu propio jefe y tiene sus ventajas, pero cuidado, no te confíes y te dejes llevar por las distracciones que trabajar en casa te proporciona. ¡Demuéstrate que puedes más y mejor; y que tu excelente trabajo y productividad no requieren de un jinete y un látigo!