6 lecciones de negocios que debes aprender de las estrellas de Hollywood

LUIS ESTEBAN LOZANO GONZÁLEZ

Cualquiera pensaría que si una estrella de televisión o de cine incursiona en el mundo de los negocios tendrá un éxito asegurado, sin embargo, también son víctimas de malas decisiones e ideas poco efectivas.

Tal vez no se han quedado en bancarrota, pero lo que es verdad es que han perdido grandes cantidades de dinero, además de ser señalados por el fracaso de sus empresas.

Para los emprendedores estas experiencias pueden resultar un gran aprendizaje de lo que se debe y no se debe hacer:

Jessica Alba - Aprende a reinventarte

La bella actriz lanzó una línea de protectores solares, sin embargo, sus productos recibierno criticas fuertes por la mala calidad que tenían, además de ello, recibió una fuerte demanda millonaria por daños al utilizarlos.

Después de este fracaso, en 2012 lanzó la compañía The Honest Company, una empresa de productos para bebés libres de tóxicos que ya está valorada en más de mil millones de dólares y pronto podría salir a bolsa. Lo que nos enseña que a pesar de tener un error inicial, no se debe de tirar la toalla, sino reinventarse y buscar la forma de juntar las cenizas y volver.

Natalie Portman - Las necesidades no se crean

La actriz, siendo una vegana de corazón, en 2008 lanzó una línea de zapatos exológicos, los cuales eran realizados con piel artificial para la firma Té Casan. El problema específico es que no era un "problema" para lo que los lanzaba, no había un interés real el que despertaba. Además, hay que agregar que cada par costaba 300 dólares, las ventas fueron pauperrimas y tuvieron que liquidar las unidades a través de la página web.

No quieras crear la necesidad en las personas, esta debe aparecer sola e incluso ser evidente. Cuando se intenta penetrar en e mercado con algo que no está siendo solicitado por el entorno se va a fracasar rotundamente, ¿a quién le vas a vender si no hay target?

Woody Harrelson - la originalidad tiene su precio

En 1997, el actor abrió el primer bar de oxígeno, por 15 dólares, se ofrecía un “chute” de 20 minutos de oxígeno puro con o sin aroma de frutas. Fue una idea atrevida y original, sin embargo, la gente no estuvo muy convencida de la idea y al poco tiempo la idea tuvo que ser desechada y el actor perdió una fuerte cantidad de dinero en ese negocio.

Lo paradójico de la situación es que hoy en día este tipo de negocios son un éxito entre las celebridades y personas "in" de Estados Unidos. Ideas arriesgadas suelen ser un "volado", a pesar de ser originales e innovadoras se debe pensar que las personas pueden no estar "listas" para un cambio radical.

Eva Longoria - Ve paso a paso

La actriz decidió abrir en 2008 un restaurante en West Hollywood, el cual es especializado en comida mexicana, bajo el nombre “Beso”. Poco después, en Las Vegas abrió otro restaurante llamado Beso Steakhouse dedicado a comida americana, junto a este montó un club octurno, el cual resultó todo un fracaso; la deuda llega a los 5.7 millones de dólares, por lo que tuvo que cerrar el local en 2011.

Querer poner un club inmediatamente después del restaurante, además cambiando de giro probablemente fue un gran error. No hay que correr, sino dar paso por paso, buscando el lugar y momento adecuado para poner un negocio, sin querer comerse el pastel de un solo bocado. Si ya tuviste éxito una o dos veces, no significa que una tercera vaya a llegar.

Kim Basinger - No entres en lo que no conoces

La actriz decidió poner su atención en, Braselton, un pueblo ubicado en el condado de Jackson en Georgia, Estados Unidos. Con solo 1,200 habitantes en el que invirtió 20 millones de dólares para convertirlo en un destino turístico. El "negocio" no dio frutos, de ninguna forma, resultó un total fracaso, lo que la llevó a perder todo el dinero invertido, Los turistas jamás se aparecieron por Braselton

Una decisión arriesgada, pero además sin conocimiento a fondo en lo que se está poniendo el dinero es un riesgo absurdo e incomprensible. Lo primero que se debe hacer en un negocio es tener la seguridad de dónde se está parado.

Walt Disney - Siempre hay esperanza

Entre 1920 y principios de lso años 30, el productor acumulo una gran deuda de 4 millones de dólares, Disney había perdido toda esperanza pues nada funcionaba para el. Le quedaba suficiente presupuesto para un último proyecto; se aventuró a hacer "Blancanieves y los siete enanos", el cual, como todos sabemos, resultó un éxito rotundo a tal magnitud que salvó su empresa de la bancarrota.

“Quizá no lo notes cuando ocurra, pero una patada en los dientes puede ser lo mejor en el mundo para ti”.

A veces un fracaso resulta el inicio de una gran empresa. Al caer hasta lo más hondo ya no hay más que subir, escalar. Teniendo conocimiento de qué es lo peor y lo más bajo que se puede llegar, solo queda ir en ascenso.