Juan Rulfo, el liderazgo a la mexicana

Este 14 de mayo se cumple el primer centenario del nacimiento de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo, uno de los mayores escritores de América Latina. La muerte y los elementos sobrenaturales son uno de los elementos destacados en sus obras.

Con dos magníficas obras en su haber, “El llano en llamas” y “Pedro Páramo”, Rulfo es uno de los escritores más reconocidos en México. Su vasto conocimiento de la realidad y su trabajo con las comunidades en el país lo llevaron a ganar diferentes premios.

Hoy recordamos a Juan Rulfo como un líder escritor. Estas son algunas características que lo hicieron destacar y mantienen a sus textos en la mente colectiva.

1. Inspiración

Rulfo tuvo una infancia difícil, pues fue testigo de la muerte de su padre en el contexto de la Guerra Cristera. Crecer en un ambiente desolado, lleno de culto a los muertos y desértico fue la inspiración que lo llevó a crear los paisajes de sus cuentos.

A través de los relatos de “El llano en llamas” y “Pedro Páramo” hizo un retrato de la sociedad mexicana de la época. Además, se involucró con aspectos de fantasía, misterio y el gran toque de realidad.

“Hacía tantos años que no alzaba la cara, que me olvidé del cielo…”, fragmento de Pedro Páramo.

2. Oportunidades

El escritor fracasó en todos sus intentos por ingresar a la educación superior; sin embargo, esto no fue motivo suficiente para dejarse vencer. En la Ciudad de México se incorporó a la Secretaría de Gobernación, donde tuvo la oportunidad de viajar a distintos lugares del país.

El trato con la gente y su desempeño gubernamental lo empaparon de los comportamientos de la población, sus costumbres, religión y dialectos, características que le ayudaron a forjar el contexto de sus narraciones.

“Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace…”, fragmento de Pedro Páramo.

3. Aprendizaje

Juan Rulfo no sólo fue un destacado escritor, también se desempeñó como fotógrafo. Fue en 1946 cuando su labor inició con la incorporación a Goodrich Euzkadi. Algunos relatos señalan que él mismo se preparó para este trabajo, pues contaba con al menos 800 libros sobre el tema.

Al igual que con la escritura, Rulfo se dio cuenta de que a través de la fotografía también era capaz de retratar a la sociedad mexicana y explicar sus preocupaciones. Su trabajo en la Comisión de Papaloapan y en el Instituto Nacional Indigenista en la Ciudad de México lo reunió con indígenas.

“Comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones…”, fragmento de Pedro Páramo.

4. Alternativas

El escritor no tuvo límites, de hecho, también se desempeñó como guionista de algunas películas. Una de las más famosas fue “El Gallo de oro”, que sirvió de inspiración para otros grandes del realismo mágico, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Otros trabajos fueron “El despojo” y “La fórmula secreta”; tuvo colaboraciones en “Paloma herida” y “El imperio de la fortuna”.

“Allí estaba la luna. Enfrente de ellos. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra…”, fragmento de No oyes ladrar a los perros.