¿Cómo eliminar el analfabetismo emocional?

CLAUDIA CORATELLA

Hacer largas filas, el tráfico o esperar en cualquier momento, son situaciones que tienen algo en común: resultan extremadamente estresantes, excepto para quienes siempre traen un buen libro a la mano. Los amantes de la lectura están preparados para cuando se encuentran con estas
situaciones
, porque saben que es una mejor manera de pasar el tiempo que mirando cualquier cosa en el celular.

Este efecto es un gran ejemplo de tantos beneficios que produce la lectura, pues convierte situaciones malas en momentos positivos. Para la neurociencia, cuando se abre un libro se abren muchas puertas positivas en nuestra actividad neuronal, pero sobre todo, desarrollamos una fuerte capacidad de relacionarnos con todo lo que nos rodea. Además, apreciamos la naturaleza, creamos mejores lazos con las personas y desarrollamos una mayor sensibilidad y empatía al estar con los demás.

Quienes han leído algunos clásicos como "La casa de los Espíritus" o "Cien años de soledad" o cualquier novela llena de detalles, metáforas
imaginativas o descripciones precisas de los personajes y sus historias no imaginan que, de acuerdo a investigaciones realizadas en las Universidades de Toronto y York, en Canadá, la lectura produce una simulación de la realidad viva que crea una fuerte capacidad de conectarse a los sentimientos de los demás.

Esta capacidad se produce cuando realizamos un esfuerzo por tratar de comprender a los personajes de los libros que animan nuestra lectura. Nos involucramos de tal manera con ellos, que nuestro cerebro lo experimenta como si la historia fuera parte de nuestra propia vida.

Sí, para nuestras neuronas, leer es como vivir muchas vidas y distintas sensaciones, como sentirse enamorados igual que un personaje, sentir su enojo, sus alegrías o tristezas, todos estos sentimientos se van activando con la lectura como si fueran experiencias propias.

De acuerdo a los estudios, al leer habitualmente, se produce una mayor capacidad para comprender a los demás, identificarse con sus deseos, frustraciones o incluso sus interacciones con los amigos y enemigos, familias o amantes. Se mira con los lentes de ellos y se ven las experiencias desde su punto de vista. La neurociencia dice que la lectura predispone naturalmente a la empatía, construir buenas relaciones con los demás, ampliar nuestros horizontes y mejorar las habilidades sociales es una buena motivación para renacer el hábito de la lectura.

Además, es una actividad tan placentera y enriquecedora que colabora con nuestra felicidad al erradicar el analfabetismo sentimental producido con la innovación de la tecnología, tanto, que deberíamos todos cargar un libro todo el tiempo, al igual que cargamos el celular.