6 formas de sobrevivir a un jefe "enojón"

Todos hemos estado en la situación donde un jefe hace la vida de cuadritos a cada miembro del equipo donde colaboras. Este tipo de persona es rápido para acusar y culpar, además constantemente está desacreditando al personal.

Efectivamente, resulta demasiado complicado trabajar de esta forma, ya que se crea un ambiente tenso, desconfiado y con una cultura de trabajo adversa.

Ante esta situación, la experta en liderazgo, Lolly Daskal, enlista una serie de estrategias para sobrevivir a un líder crítico.

1. Decide: No permitas que tu superior te trate de la misma manera en que tú no lo harías con los demás. No tienes por qué soportar ser humillado, menospreciado o abusado de manera emocional. Realiza un compromiso contigo de que no consentirás esos comportamientos.

2. Una línea: Todas las relaciones sanas tienen límites, pero los abusadores no suelen conocerlos. Cuando sientas que una situación los sobrepasó, ponte de pie con valentía y respeto.

En el momento que te sientas incómodo, mejor corta el acto con un simple “tengo que irme ahora”. No dejes que las cosas se salgan de tus manos, pues el maltrato lo conviertes en un desafío crónico.

3. Un mejor plan: Programa un tiempo para sentarte y hacerle saber a tu jefe que necesitan una mejor forma de comunicación. Trabaja con él para trazar una calle de doble sentido que considere la rendición de cuentas y la responsabilidad.

4. Recuerda: Todo lo que sucede lleva una lección, incluso hasta las buenas circunstancias. Cuando veas cosas que no te gustan, busca lo que puedes aprender.

5. Comprensión: Puedes aprender sobre ti mismo viendo a las personas que te rodean. Bien dicen que “lo que uno no quiere ver en su casa lo ha de tener”, probablemente tengas algunos comportamientos que te molestan en los demás.

6. Transfórmate: No puedes controlar el comportamiento de las personas, pero sí puedes modelar lo que quieres ver. “Como trates te tratarán”, toma en cuenta cómo reacciones y respondes.

Si las cosas no se encuentran del todo bien en la oficina, nada contracorriente con compromiso y tenacidad.