3 estrategias para pasar de la hoja en blanco

ÓSCAR IBARRA
Director General de Constructores de Marcas
www.complices.mx

Como constructores de marcas nos hemos encontrado con emprendedores que van desarrollando sus negocios paso a paso, basados en las metodologías de start-ups y en los apoyos del gobierno y algunas instituciones nacionales y extranjeras. Todo muy bien estructurado, organizado, operado y financiado.

Sin embargo, encontramos que una vez que llenaron la hoja en blanco para darle forma a su futuro negocio, se encuentran con la gran pregunta de ¿Cómo ponerlo en marcha?

Quizá uno de los pasos más críticos para un emprendedor sea este punto de inflexión que lo paraliza ante la aparente imposibilidad de convertir en realidad lo que soñó en el papel.

Nuestra recomendación es que busques objetivar tu proyecto, para lo cual te sugerimos algunas ideas.

1. Pon distancia y míralo con ojos críticos.

Para algunas personas es absolutamente imposible hacer esto de mirar de pronto a su creación con ganas de encontrarle las debilidades, los errores y los defectos. Es como hacerlo con un hijo. Uno puede ser muy honesto pero todo tiene límites cuando se trata de decir que tu bebé está medio feito, que no se ve fuerte o que está chaparrito. Siempre tendemos a definir una postura que justifica e invierte la desventaja.

Cuando se trata de los hijos en realidad no pasa gran cosa y ellos emprenderán su propio camino. Pero cuando se trata de los negocios los estamos condenando a arrancar su vida con un handicap que puede ser más o menos determinante para su supervivencia.

2. Pídele a un tercero que te dé su opinión.

Cuando llevas a tus hijos con el maestro de música o de artes marciales, generalmente recibes opiniones mucho más objetivas sobre sus posibilidades. Hace muchos años, cuando mi madre intentó que yo aprendiera a tocar el piano, después de un año de intentarlo, el maestro le dijo “deje de tirar su dinero, su hijo nunca va a tocar el piano”. Esto no quiere decir que cualquier opinión externa va a condenar tu proyecto, pero si eres suficientemente objetivo y honesto, encontrarás que escuchar opiniones frías y objetivas puede ayudarte a identificar áreas de oportunidad de tu negocio. No le creas a nadie que opine, pero busca la manera de comprobar si es o no correcto su punto de vista.

3. Hazte acompañar por expertos.

Hay muchos conceptos manoseados y hasta prostituidos sobre consultoría, asesoría, coaching, mentoring y demás, pero eso no mata el valor del acompañamiento para el emprendedor. Tener a alguien que vea con objetividad la evolución de tu proyecto y te acompañe durante su transición del papel a la vida real puede ser la diferencia en el éxito de tu negocio.

Acércate a personas que puedan desempeñar este rol de acompañamiento y operen como un espejo cuando quieras analizar y mirar objetivamente alguna decisión del negocio. Desde nuestro punto de vista no es importante el título sino la capacidad de ver el contexto completo y apoyarte en el análisis de las diferentes situaciones con las que te vas a topar cada día. Las decisiones las tomas tú y el negocio es tuyo, pero un acompañamiento de este tipo puede ser altamente valioso.