Elimina esta palabra de tu vida y serás longevo

Aunque la inmortalidad es un concepto al que la mayoría de las personas quieren acceder. El ser humano no ha logrado llegar a ese estado, pero la longevidad es lo más cerca que se puede estar; se han documentado casos en los que algunos individuos han logrado vivir hasta 120 años con excelente calidad de salud.

Por ejemplo, hace algunos días, el doctor japonés Shigeaki Hinohara murió a los 105 años de vida. Durante su vida productiva sentó las bases de la medicina moderna, publicó más de 150 libros hasta los 75 años y atendió pacientes día antes de morir.

¿Cómo fue que logró la hazaña? En una declaración para Times en 2009 dijo que no había necesidad de retirarse de la vida laboral y, si era necesario, hacerlo mucho tiempo después de los 65 años.

Este no es un caso aislado y Hinohara tiene razón, pues la ciencia respalda la idea de que las personas comienzan a morir en el momento que renuncian a su trabajo o dejan de cumplir sus pasiones. El aumento de los problemas de salud que conlleva la jubilación también afecta las habilidades cognitivas.

“Hasta que uno tiene 60 años es fácil trabajar para la familia y alcanzar los objetivos, pero en nuestros últimos años debemos esforzarnos por contribuir a la sociedad. Después de que cumplí 65 años he trabajado como voluntario y todavía me dedico a trabajar 18 horas los 7 días y me encanta en cada minuto”, comentó.

La historia de este japonés podría llevarte a olvidar retomar la palabra retiro. Recuerda que no existe garantía de que esto signifique una vida larga, pero te brinda las posibilidades de tener un mejor destino.