El enojo puede traer resultados positivos

CLAUDIA CORATELLA

De vez en cuando es saludable enojarse, no se trata de reaccionar con violencia, responder a tiempo y con límites es una necesidad, ya que sin enojo, no habría ni justicia ni progreso. Asimismo, negarlo produce una bondad falsa y una tendencia a querer agradar o miedo a enfrentarse a situaciones que destruyen la fortaleza de carácter creando un falso “yo” temeroso y sumiso que estimula el abuso de los demás y no a una actitud constructiva en la vida.

Para la psicología este impulso de autoafirmación saludable es llamado enojo adaptativo, el cual contribuye a la estabilidad física, emocional y mental de la personal. Es un tipo de enojo funcional que afirma la autoestima y el auto-respeto, sirve para diferenciar los límites y reconocer señales importantes en defensa de valores propios, derechos o necesidades.

Un estudio en la Universidad de Harvard encontró que aquellos que dejan salir su enojo de una manera constructiva tienen más probabilidades de crecer profesionalmente en su carrera, así como disfrutar mayor cercanía emocional y física en sus relaciones familiares y laborales al ser más honestos y comunicar con inteligencia esos ciertos límites no pueden ser traspasados.

El profesor George Vaillant, psiquiatra de la Escuela de Medicina de Harvard sugiere que dejemos de pensar en el enojo como una emoción terriblemente peligrosa, ya que es un arma que anima a la honestidad sobre uno mismo y de expresar lo que no se está dispuesto a tolerar, este sano enojo produce resultados positivos, y lo define como algo increíblemente poderoso en términos de crecimiento emocional general y salud mental.

En el lado opuesto, cuando las personas no se animan a expresar un disgusto producen la tendencia a no participar y evadir cualquier forma de conflicto. Con lo cual, se introduce una especie de círculo vicioso, en el que la evasión de conflictos lleva a aceptar las demandas de los demás, que a su vez produce frustración y enojo por no defender sus límites o necesidades propias.

Los psicólogos recomiendan que incluso a los niños se les enseñe la conciencia de lo que sienten y a expresar sus emociones, ya que de este modo también aprenden a no permitir el bullying o los abusos de alguna persona.

En la medida que una persona sea más honesta consigo misma, será también capaz de mostrar el enojo de una manera sana y constructiva, creará relaciones más cercanas, que de acuerdo a los investigadores de Harvard, más que el dinero o la fama, los lazos sanos son los que mantienen a la gente feliz durante la vida