4 cualidades de Rogue One que todo líder debe aprender

LUIS ESTEBAN LOZANO GONZÁLEZ

Star Wars, además de ofrecer una historia interesante y personajes cautivadores, nos da lecciones de vida; éstas se pueden aplicar a todos los ámbitos. Uno de ellos es el empresarial, en donde prácticamente se vive una guerra diaria, para superar obstáculos en busca del éxito.

La nueva entrega de la saga, Rogue One: A Star Wars Story, no es la excepción. Aquí algunas de las lecciones que nos enseñan los nuevos personajes, que bien se pueden aplicar al mundo de los negocios para todo emprendedor:

Jyn Erso - Segunda oportunidad

Además de ser astuta, saber resolver problemas y acertijos, este personaje nos enseña que siempre es posible redimirse ante una equivocación. Que siempre existe una segunda oportunidad. Aún cuando existen equivocaciones al momento de emprender siempre hay que saber levantarse; a veces, para incursionar en el mundo de los negocios es necesario ser un sobreviviente, y sin duda Jyn lo es.

Chirrut Imwe - Mirar con el corazón

Es un ejemplo de un buen líder y da una gran lección que no es necesario siempre ver con los ojos, sino que en ocasiones es bueno mirar con el corazón. Su trabajo en la cinta es pelear y liderar con el corazón, es obvio el lazo que existe con una empresa; el líder, aunque firme, debe convertirse en un guía del conjunto y un mentor para los demás.

Cassian Ando - Compromiso

Para ser un emprendedor exitoso se tiene que tener cierta experiencia en el "campo de batalla", una vez adquirida se tiene la capacidad para ser analítico. Es lo que nos enseña el personaje interpretado por Diego Luna, además que es un ejemplo de compromiso y confianza, algo que todo emprendedor debe llevar en su bolsillo, ya que estos dos puntos son los que se encuentran como cimientos para lograr los objetivos que se tengan en un negocio.

Bodhi Rook - Controla tu temperamento

Este personaje nos enseña la importancia de controlar el temperamento en favor de las metas planteadas. Dentro de la cinta muestra que se puede alterar con facilidad, por lo que debe luchar para controlar su carácter en todo momento; esto es algo que se debe evitar en todo momento, es normal tener episodios de enojo o frustración, pero no es propio de un líder mostrarlo, y peor aún, desquitarse con el equipo.