Las marcas pueden cambiar el mundo

Los consumidores se han vuelto cada vez más suspicaces a la hora de contemplar las acciones emprendidas por las marcas, los políticos y las instituciones públicas, así lo concluye un reciente estudio global de Truth Central, la unidad de inteligencia de la agencia McCann Worldgroup.

Sin embargo, hay una diferencia abismal entre la confianza que provocan los políticos y las instituciones con respecto a las marcas, cuya concepción es más benigna.

No en vano, 81% de los consumidores tiene el firme convencimiento de que las marcas globales desempeñan un papel clave a la hora de propiciar cambios positivos en la sociedad.

Por otra parte, 56% de los consumidores dice tener depositada más confianza en las marcas locales que en las de carácter global.

El 72% cree que es absolutamente vital poner la verdad por delante de cualquier otro factor. Y 77% afirma que, aunque creadas inicialmente para unir a las personas, las redes sociales han terminado convirtiéndose en un foco de división y desunión.

Que las marcas, tal y como concluye el informe de McCann Worldgroup, despierten sentimientos más positivos en el consumidor que los gobiernos y las instituciones públicas es sin lugar a dudas una buena noticia para las marketeros que están (más que nunca) obligados a “mojarse” en temas políticos y sociales. Eso es al menos lo que esperan de ellos los consumidores (sobre todo los más jóvenes).