¿Cómo volverse clientecéntrico?

Feedbox*

Si realmente quieres volver “clientecéntrico” tu negocio, lo primero que debes hacer es olvidarte de algunas viejas ideas sobre la relación con los clientes, y organizar la empresa, así como las métricas de medición y el desarrollo de nuevos productos, a esta nueva forma de atender a tus clientes.

Es fundamental que entiendas desde el principio, que no todos los clientes son iguales. Es necesario dividir y clasificar a tus clientes en función de determinados parámetros, para ver con quienes debes realizar mayores esfuerzos comerciales.

El siguiente paso sería comenzar con el desarrollo de la estrategia y las acciones de adquisición, conservación y desarrollo necesarias para conseguir el máximo rendimiento de los clientes. Para ello, necesitas disponer de un CRM lo más ajustado a las necesidades de tu empresa y tu negocio, el cual te permita sacarle el máximo rendimiento a la información que tienes de tus clientes.

La principal dificultad de hacer una empresa “clientecéntrica”, está en la exigencia de difundir a todos los niveles, la idea de no vender los productos o servicios de la empresa, sino en centrarse en satisfacer con ellos, las necesidades concretas de cada tipo de cliente.

La finalidad es que la empresa deje de preocuparse por producir, y se centre en crear una experiencia completa y única de cliente.

1. Acepta que no todos tus clientes son iguales. Ni todos tienen el mismo valor.
2. Planifica tus esfuerzos comerciales y de marketing.
3. Utiliza un buen sistema CRM que te ayude a guardar y centralizar los datos.
4. Cuantifica el valor de tus clientes. Así será más sencillo priorizar tus esfuerzos y medir los resultados.
5. Personaliza. Haz que tus clientes se sientan importantes al verse reflejadas sus necesidades, inquietudes y deseos.
6. Mantén una comunicación permanente con tu cliente y consigue comprometerlo con tu empresa.
7. Trabaja en ofrecer a tus clientes la mejor experiencia.
8. Utiliza un servicio de atención con clara orientación al cliente.

Una estrategia “clientecéntrica” es mucho más que proporcionar un servicio al cliente excelente, tal y como muchas empresas piensan. Se trata de conseguir un equilibrio con el cliente y desarrollar una estrategia alineada con los productos y servicios de la compañía, con los deseos y necesidades de sus clientes más valiosos a fin de obtener más beneficios a largo plazo.