Rendir cuentas para lograr la excelencia

Raciel Sosa
Director general de Leadex Solutions

La palabra accountability no tiene una traducción exacta al español, algunos lo vinculan al término responsabilidad pero es importante hacer una distinción, ser responsable está directamente relacionado con una acción y ser accountable está vinculado con un resultado, lo que quiere decir que tú eres responsable de realizar cierta actividad en tiempo y forma, pero tal vez no eres responsable de que tenga un impacto positivo en el entorno.

Si a la hora de realizar alguna actividad en el trabajo estás siendo responsable del resultado, eres accountable, ya que evalúas todo el tiempo si lograste o no el objetivo deseado, además de que detectas áreas de mejora a través de herramientas como la retroalimentación.

Rendición de cuentas para cerrar brechas y lograr la excelencia

Aplicar la herramienta Accountability en las compañías resulta indispensable, cualquiera que sea el giro y tamaño de la empresa, para poder generar resultados importantes.

Si se pretende que la empresa tenga altos niveles de productividad y ejecución, hay que ir “cerrando brechas”. No podemos visualizar una empresa de excelencia si siempre se queda cerca de la meta pero no es posible alcanzarla.

En este sentido, la única forma en que podemos conseguir altos niveles de ejecución es cerrar las pequeñas brechas de desempeño que, de forma natural, vamos descuidando porque, finalmente, somos seres humanos y nos equivocamos.

El no adoptar este tipo de dinámicas en las compañías genera un impacto negativo muy relevante en el negocio. Hay una ley en el universo que es la Ley de la Entropía, la cual dice que el universo tiende al caos y la única manera de evitarlo es instaurar esa cultura de rendición de cuentas y darle mantenimiento continuo.

Independientemente del cargo que ocupe cada quien en una compañía, todos deberían tener esta disposición a la rendición de cuentas. Hay que asegurar que la empresa de la que formamos parte tiene la capacidad de cerrar brechas, independientemente de nuestro cargo.

El camino hacia una cultura de rendición de cuentas

Primeramente, hay que establecer claramente un objetivo. Asimismo, es muy importante darle el adecuado seguimiento al resultado obtenido para saber si hay o no una brecha, y si la hay, identificarla claramente.

Y, por último, es indispensable detectar cuál es el motivo de esa brecha, y para ello hay que realizar una evaluación seria de por qué se da la brecha, ya que es muy fácil llegar a una conclusión rápida respecto al diagnostico: “las personas no llegan a las metas porque no están comprometidas”, sin embargo, esto no es necesariamente cierto. Por ello, hay que hacer un diagnostico completo, considerando todas las posibles causas y crear, en consecuencia, un “plan de acción” para las mismas.