Ser jefe no es cosa de inspiración

Raciel Sosa
Director general de de Leadex Solutions

Cuando hablamos de liderazgo personal no nos referimos a lo que comúnmente conocemos como “echarnos porras”. En realidad, tiene más que ver con saber identificar nuestras emociones y conocer hacia dónde queremos llegar.

El liderazgo es la capacidad que tenemos los seres humanos de influir en el comportamiento de una persona para dar un resultado y la primera persona que debemos influir es uno mismo.

Varios son los mitos que existen en torno al liderazgo: que es algo con lo que se nace, que es un rol que alguien más tiene que seguir y que los demás debemos inspirarnos en ese alguien.

En este sentido, diría que si bien, la gente nace con ciertas características de liderazgo (por ejemplo niños, que desde pequeños, frente a otros, son los que toman la batuta, definen, organizan, y muestran habilidades naturales de dirección).

También es cierto que el liderazgo es algo que se puede construir con el tiempo. Es fundamental poder decidir sobre la propia vida y tener una clara visión de hacia dónde ir y en consecuencia, trabajar en ello.

Motívate a ti mismo

Como sabemos, la motivación es la combinación de varias emociones, de hecho, hay estudios que aseguran que la mayor parte de los seres humanos somos “analfabetos emocionales”.

Inspiración al actuar

Cuando estamos ejecutando las cosas, es cuando nos llega la inspiración, no al revés. Entonces, el hecho de que la gente no conozca cómo se dan estos factores hace que tengan un liderazgo pobre y los aleje de los resultados que esperan lograr.

Propósito personal

Los propósitos de vida no se construyen, se descubren. Hay dos momentos fundamentales en la vida de un ser humano: el día que naces y el día que descubres para qué naces.

La felicidad es el camino más corto para lograr el éxito … ¡aunque a veces no tengas ganas!