Ser un gran conversador asegura tu liderazgo

Raciel Sosa
CEO Leadex Solutions

El esfuerzo titánico del Duque de York, en El Discurso del rey que pronto se convertiría en Jorge VI (interpretado por Colin Firth), para superar su tartamudez y poder entablar la batalla de la palabra frente al III Reich, es una lección de cómo a través de la disciplina y la corrección personal podemos hacernos dignos de un liderazgo eficaz en momentos de crisis”, afirma Ignacio García de Leániz, profesor de RRHH de la Universidad de Alcalá.

Ser un buen orador, es tan valorado como ser un buen conversador y lograrlo en el lugar de trabajo es un doble reto. En ocasiones, los colaboradores de una organización cargan con un líder irresponsable, irrespetuoso, que no toma en cuenta la condición humana de su equipo y ve a sus integrantes como cosas. Cuando hay algo que te molesta de alguien y no le dices nada, o le dices pero lo haces de forma tal que no resuelves el problema, afectas la relación porque ya te peleaste con esa persona.

¿Cómo reaccionas ante situaciones conflictivas?

Existen 2 clasificaciones:

1.- Guardar silencio. El silencio no significa no decir nada, sino, más bien, no decir lo que tienes que decir y dejar que otro pase por encima de tus propios derechos.
2.- Optar por la violencia. Decir las cosas de tal forma que lastimas la relación o haces lo necesario para imponer tu punto de vista.

En este sentido, 80% de las personas optan o por el silencio o por la violencia, como medidas de solución.

Que tu conversación sea exitosa

Una conversación crucial exitosa se da cuando:
Se logra que ambas partes se acerquen al objetivo, se asegura que esa conversación no va a tener consecuencias colaterales.

En definitiva, saber manejar una conversación crucial es una competencia fundamental en las organizaciones, algo indispensable, ya que ahorra costos, mejora los ingresos y el clima laboral.