Silencio, el cáncer de las empresas

Raciel Sosa
Director General de Leadex Solutions

A menudo los colaboradores de una empresa no transmiten lo que piensan, lo cual puede provocar problemas muy serios. Existe una premisa que dice que lo que más se desperdicia en una empresa es la sabiduría colectiva. Todos tenemos, en alguna medida, una visión y conocimiento que compartir para mejorar las diversas situaciones que se pueden presentar pero, frecuentemente, sentimos que es el jefe quien decide, por lo que sus colaboradores optan por no comunicarse y guardar silencio. Esto impacta en la productividad de la empresa.

Silencio, el síndrome
El silencio implica no ser proactivo, desde evitar compartir opiniones, ideas, retroalimentación y reconocimiento, hasta no alertar a la gente sobre un problema.

Este síndrome se puede presentar en todos los niveles de la empresa pero cuando ocurre en los altos niveles de la organización resulta doblemente grave, ya que permea, contamina e impacta a todas las áreas de la compañía; de arriba abajo.

Resulta difícil detectar este tipo de contextos y, considero que en una cultura como la nuestra, frecuentemente optamos por el silencio frente a la autoridad, nos dejamos llevar por ideas preconcebidas y erróneas como: “el jefe siempre tiene la razón”, “las órdenes no se discuten, se obedecen”.

Generalmente, los colaboradores pueden pensar cualquier cosa pero lo comentan fuera de la oficina y no se lo comunican a la persona pertinente.

Existen otras razones que hacen que el síndrome del silencio se instale como una práctica generalizada dentro de una organización. Por ejemplo, un mal líder que desata resentimiento, lo cual conduce a la indiferencia. “Antes opinaba pero no sirve de nada, por lo que ya perdí el interés”, “si a la empresa le va mal, no me importa”. Todo ello provoca un mal clima laboral y hace que los empleados opten por el silencio y se interesen únicamente en el salario que perciben. A menudo los empleados lo primero que temen si dan su opinión.

El silencio tiene consecuencias
Los colaboradores de la organización hablan de lo que les inquieta y preocupa pero en los foros no adecuados y de forma distorsionada, es lo que se conoce en las empresas como “radio pasillo”, esto genera pánico organizacional.

La organización tiene que crear mecanismos y prácticas organizacionales que estimulen el diálogo. Se trata de una “medicina” que se debe de prescribir sin diagnóstico. Es decir, la empresa debe fomentar, de manera continua y desde un inicio, prácticas y procesos que fomenten el diálogo, de manera estimulada entre sus colaboradores. Es importante enseñar a las personas cómo hacerlo, está bien que los colaboradores se expresen pero cuidando siempre la forma en que lo decimos.

¿Qué hacer para sanar tu empresa?

1.-Hacer una encuesta periódica de clima organizacional.

2.-Generar las condiciones necesarias para la retroalimentación.

3.-Estimular programas que fomenten la integración entre los distintos equipos de trabajo dentro de la compañía.

4.- Pero, lo más importante es que dichas medidas no se queden ahí, sino que muestren resultados por parte de quienes toman las decisiones.