¿Por qué tu trabajo te está engordando?

Es posible que la razón detrás de la obesidad ligada a al estrés crónico que predomina en oficinas por fin haya sido descubierta gracias a un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en California.

El estudio publicado en el boletín Cell Metabolism, y dirigido por la profesora Mary Teruel, explica que los niveles de glucocorticoides de una persona ascienden y descienden naturalmente durante el día, un ciclo regulado por nuestros ritmos circadianos. Sin embargo, estas hormonas también pueden ser activadas por estímulos externos, como estrés a corto o largo plazo.

Monitorear esta proteína en miles de células en el transcurso de varios días y con el uso de un modelado por computadora reveló que hay dos tipos de retroalimentación que ayudan a las células progenitoras a ignorar el ciclo circadiano normal de los glucocorticoides y dejan fuera las pulsaciones hormonales largas.

Los científicos tuvieron que evaluar cómo es que este código circadiano recién identificado funcionaba en mamíferos. Entonces, durante el curso de 21 días, incrementaron los niveles de glucocorticoides en un grupo de ratones y compararon su peso con el de un grupo de control de roedores.

El experimento reveló que los ratones con carga extra de glucocorticoides duplicaron su peso en comparación con el grupo de ratones de control. Esto, según explican los científicos, se debió no sólo a la producción de nuevas células adiposas, sino también al crecimiento de células existentes.