¿Qué hacer y qué no, si tienes un mal jefe?

Raciel Sosa
Director general de Leadex Solutions

Cuando nos lidera alguien que no aporta a nuestro desarrollo profesional o no nos hace sentir cómodos, afecta nuestra autoestima u obstaculiza el logro de resultados, decimos que tenemos un mal jefe, ya que uno bueno, es alguien con quien nos sentimos cómodos, nos la pasamos bien y, además, aprendemos de él.

No hay que confundirlo con “llevarte mal con tu jefe”. Un mal jefe es alguien que abusa de su poder, te trata mal, daña tu autoestima, te hace sentir ineficiente, independientemente de que logres o no los resultados.

Estas son las 2 cosas que debes evitar si tienes un mal jefe.

1.- Resistirte.

Lo que se traduciría en entrar en conflicto con tu jefe .. “A mí no me hable de esa manera, no me levante la voz” …, eso sería resistirte. Frente a ello, no debemos olvidar la frase que dice que “A todo lo que uno se resiste, persiste”, porque, en automático, el otro también pone resistencia, lo que nos lleva a un conflicto sin fin.

 

2.- Resignarte.

Ahí se encuentran el 80% de los empleados de una organización .. “Es que así es él … siempre grita”. La resignación nos conduce a no hacer nada y subordinarnos totalmente al maltrato de nuestro jefe.

 

Y lo que sí debes hacer:

3.- Aceptarlo.

No hay que confundirlo con la resignación. “Eres mi jefe y acepto que es tu manera de hablar, que tienes un tono fuerte para decir las cosas” … Pero después, tomando en consideración lo anterior, la pregunta es: ¿Qué puedo hacer yo al respecto, qué sí le puedo decir para que entienda cómo me hace sentir y provocar un cambio?

 

No se resistan, no se resignen, sino acéptenlo y vean qué pueden hacer frente a este tipo de situaciones, como, por ejemplo, transmitirle a nuestro jefe, de una manera amable y cortes, el sentimiento que su comportamiento provoca en nosotros. Lo que posteriormente el jefe haga con nuestro mensaje no depende de nosotros, pero sí transmitírselo.

Como dice el dicho: “El diablo sabe a quién se le aparece”, quiere decir que cuando tú tienes un mal jefe y eres un colaborador que, con amabilidad y cortesía, le pone límites, es altamente probable que contigo tenga un comportamiento distinto.