Martha Delgado, en pro de la naturaleza


Actualmente es Secretaria del Medio Ambiente del DF, aunque su larga carrera la ha llevado a ocupar puestos en el Instituto Nacional de Ecología y diputada en la ALDF
HEDILBERTO SÁMANO FLORES*

Su destacada labor al frente de esta secretaria la llevó a desarrollar programas tan exitosos como el rescate del último río Magdalena y el de movilidad en bicicleta. ¿Su secreto de éxito? Compromiso y claridad con la ciudadanía.

¿Cómo te iniciaste en la política?

Empecé a los 16 años a participar en la sociedad civil, específicamente en grupos ambientalistas de Morelos, después me trasladé al Distrito Federal a estudiar y comencé a trabajar en instituciones del gobierno federal, pero mi interés en la política lo generó mi esposo, Gabriel Sánchez Díaz, una de las personas que ideó al Partido Ecologista, que obtuvo su registro en 1991. Ese año me postulé como candidata a diputada, pero no gané. Después el proyecto se desvirtuó y me alejé de la política muy decepcionada. En 2003  Patricia Mercado hizo México Posible y nos invitó a los ecologistas a participar en el nuevo partido y así fui diputada en la Asamblea Legislativa. Cuando terminó la legislatura (2006), decidí trabajar con líderes ambientalistas en lugar de buscar una candidatura y así  empecé a interactuar con Marcelo Ebrard, tiempo después me integré a su gobierno.

¿Qué te enorgullece de tu trabajo?

Que hemos hecho un trabajo constante, honesto y congruente, porque como ciudadana y activista exigía a los gobiernos eficiencia, compromiso y transparencia. Los proyectos que más me enorgullecen son el programa de movilidad en bicicleta, el de inspección y regulación de los verificentros vehiculares y el rescate del último río vivo de la ciudad, el Magdalena.

¿Cuáles son los obstáculos que enfrentas como funcionaria?

El primer desafío de un secretario es colocar en un nivel alto de importancia el tema que uno atenderá, sea educación, salud, pobreza, en mi caso es el ecológico. El segundo es obtener un presupuesto para las ideas y distribuirlo de manera adecuada, pero el reto más difícil es  comunicar y convencer a la comunidad de la importancia de un proyecto.

¿Cuáles son las ventajas de que haya mujeres en la administración pública?

Donde hay diversidad, hay un enriquecimiento de ideas, estilos y formas del ejercicio del poder. Pienso que las mujeres tenemos un estilo al ejercer poder, que se distingue por una sensibilidad para ayudar a comunidades vulnerables y por una preocupación de las consecuencias de nuestras acciones. Tenemos una visión diferente que se complementa con la de los hombres.

¿Cuáles son tus planes futuros?

Tengo la determinación de seguir trabajando en el tema del medio ambiente toda mi vida. Siempre termino los ciclos que inicio, concluí mi periodo como diputada y luego empecé otro, porque no soy partidaria de saltar de puesto en puesto sin terminar los ciclos, nunca lo he hecho. Por el momento mi objetivo es concluir bien mi gestión como secretaria del Medio Ambiente.

¿Cómo está la situación ambiental de la ciudad?

Las huellas ecológica e hídrica de la ciudad están rebasadas desde hace años, hoy estamos en una situación compleja en el tema del agua. Tenemos desafíos muy grandes porque  arrastramos un deterioro de 100 años que no puede revertirse en un sexenio, sin embargo, hay posibilidad de recuperación, restauración y conservación. En 2007 lanzamos un plan verde para la ciudad a 15 años,  para lograrlo todos debemos contribuir, los ciudadanos tenemos que participar más, cambiar de hábitos y ser más conscientes.

¿Cómo conjugas el rol de funcionaria, esposa y madre?

Cuesta mucho trabajo lograr equilibrio. Lo que aprendí, después de algunos errores, es que se debe dar el espacio que se merece a cada ámbito de tu vida. Para mí todo debe tener un lugar, una cosa no puede aplastar a todas las demás; el secreto está en agendar los espacios y cumplirlos.

*Mujer Ejecutiva