4 Retos laborales urgentes para el próximo gobierno


Formas de contratar, marco legal, optimizar costos son sólo algunas acciones en los que es urgente tomar cartas en el asunto
JORGE SALES BOYOLI*

El tema laboral y la reforma en la materia es un asunto que el virtual presidente electo, el priista Enrique Peña Nieto debe atender con urgencia para fomentar la productividad y elevar la cantidad y calidad en la creación de plazas laborales, principalmente en la iniciativa privada.

A continuación un esbozo de algunos de los retos laborales que se deben atender:

1. Flexibilización en formas de contratación.  Aunque la frase “México es un país de jóvenes” parece un lugar común, la realidad es que 42% del electorado mexicano tiene 35 años o menos. Tristemente, este sector tiene pocas opciones bien remuneradas en la economía formal, además de estar atrapado en un círculo vicioso de juventud y experiencia es decir: “no me dan trabajo porque no tengo experiencia” y viceversa. Este panorama sugiere entonces la necesidad de facilitar a los empleadores formas para contratar que den dinamismo al mercado laboral y sea sencillo y poco riesgoso para el empresariado dar primeros empleos; en concreto, el contrato a prueba o de aprendizaje.

2. Marco legal laboral favorable para las Mipymes. 90% del empleo formal en nuestro país se genera en este sector, que en conjunto genera 40% del PIB. Cualquiera que haya decidido emprender un negocio sabe de la ”montaña rusa” que ello significa; el patrón  sufre a veces para pagar la nómina, hay días que tiene mucho trabajo y requiere personal y hay otros que no lo necesita, realidad que debe ser tomada en cuenta por el futuro gobierno para repensar los esquemas de jornada laboral, permitiendo el pago y la contratación por horas. Esto daría un margen al patrón de la Mipyme para adelgazar o robustecer temporalmente plantillas laborales, suprimir estructuras y costos indirectos asociados con el pago de impuestos y cargas sociales que no siempre resultan rentables.

3. Eficientar costos por concluir relaciones laborales. Es evidente que los únicos ganadores con los despidos y la industria de las demandas laborales son los abogados patrocinadores de empleados y trabajadores, las autoridades laborales impartidoras de justicia están congestionadas desde hace años, los patrones distraen tiempo y dinero en defenderse de las demandas y los trabajadores complican su acceso a nuevos empleos cuando demandan.

Un juicio laboral, según las autoridades federales, puede tardar hasta 38 meses (estimación es optimista). Meses de salarios caídos, en caso de perder un juicio, que pueden significar la quiebra de una Mipyme o una merma importante para cualquier empleador. Hay buenos y malos de los dos lados de la relación laboral, pero despedir a un empleado tiene que ser más sencillo para ambas partes, aunque los abogados ganemos menos en el corto plazo.

4. Incentivar la productividad con menos regulaciones. Aunque es un principio viejo de la economía, no pierde vigencia en ciertos aspectos; la realidad es que el gobierno no genera empleos y tampoco es su responsabilidad pese a que suela “saludar con sombrero ajeno”, con cifras de los empleos generados. La generación de empleos es responsabilidad y logro de los empresarios en todos sus niveles, no del gobierno. Donde el gobernante sí ayuda es en la liberación de requisitos para permitir al empleador nuevas y más sencillas formas de contratación, retribución y despido, generando marcos eficientes para la resolución de conflictos en materia laboral, así como al impedir a los sindicatos extorsionadores que roben “legalmente”, entre otras muchas formas.

El reto en materia laboral es estructural para el gobierno, lo ha sido para los anteriores, cada sexenio en los discursos de toma de posesión  se hace mención a la reforma laboral, pero no se ha dado...entonces... ya veremos.  

*Mujer Ejecutiva