La era del conocimiento, ¿estás ad hoc con los nuevos tiempos?

Las oportunidades que ofrece la economía de la información propician el interés por una práctica que creció exponencialmente en los 14 años del siglo XXI: la gestión del conocimiento, actividad que se enfrenta al desafío de descubrir, por un lado, sus fundamentos, y por el otro, establecer sus límites. Al respecto, son ilustrativos los conceptos que presenta y explica Agustí Canals en su libro Gestión del Conocimiento. Es fundamental destacar que si bien el conocimiento no puede ser gestionado, sí lo pueden ser sus activos, tales como las bases de datos, documentos, las capacidades de las personas y las rutinas o procesos para el cumplimiento de diversas tareas.

En el entramado de la gestión del conocimiento en las organizaciones hay tres elementos a considerar:

  1. Las personas, deben ser profesionales con capacidades adecuadas, a quienes la organización les facilitará tres factores: capacitación, desarrollo y facilidad de relacionarse entre ellas, que habrá de constituir el llamado capital social.
  2. Tecnología, herramienta para la gestión.
  3. Tecnología de la información, que es el conocimiento en forma de datos.

Los procesos en los que viene empaquetado el conocimiento de las personas, para ejecutar una acción automática ante la situación del entorno. En este caso, puede ser que nadie en la organización tenga ese conocimiento (por ejemplo, el necesario para construir una máquina complicada), pero ésta lo utiliza cuando emplea una máquina.

Cambios inherentes, evolución del conocimiento

Actualmente, el mundo de la ciencia desarrolla el sistema de gestión del conocimiento más efectivo de la historia de la humanidad, el "peer review", que proporciona un autoaseguramiento por parte de la comunidad científica, de la calidad de los artículos publicados.

Así, las revistas sobre ciencias almacenan y difunden de manera eficaz un conocimiento que supera con éxito un cierto control de calidad. Este punto es relevante, sobre todo si se considera que al ingresar a internet muy poca información está fundamentada, situación delicada al momento de requerir datos confiables para cualquier tipo de toma de decisiones.

En este sentido, Google Academics resulta una buena opción. En cuanto a redes de colegas, se puede recurrir a la revista know.org e infonomia.com

Otra manera de enriquecer el conocimiento es mediante los congresos y convenciones, ya que en ellos los colegas aportan, comparten y debaten sobre temas de interés común. En esta categoría destacan la gestión de proyectos, concursos generadores de ideas, porque aportan no sólo "know how o how to", también generan nuevas soluciones y ayudan a reclutar talentos, en un sistema que obliga a individuos, organizaciones y sociedad a vivir una realidad basada en el cambio.

El gran reto de las organizaciones es el cambio y para cambiar se requiere conocimiento, que sólo es posible generar por medio de creatividad, innovación, desarrollo de escenarios y decisiones ad hoc a los nuevos tiempos.

Este cambio se da en dos dimensiones: la realidad y la percepción.

La innovación es lograr algo nuevo en un sistema; se vincula con la acción y puede ser discontinua. Su combustible son las ideas prácticas y viables y las sugerencias útiles, de aquí que al llevarlas a la práctica se logre cambiar la realidad.

La creatividad se da cuando un individuo (un gerente, un director o los integrantes de un equipo de trabajo) tiene éxito para cambiar su percepción. Ser creativo implica pensar en un nuevo sistema, para nutrir la lluvia de ideas.

En las organizaciones hay una gran cantidad de conocimiento que se encuentra repartido entre muchas personas, y que incorpora múltiples procesos, por medio de una gran diversidad de soportes. Las técnicas de gestión de saberes son muchas y muy variadas, de aquí que la organización desarrolle la metodología requerida para ordenarlo, aspecto que se vuelve crítico cuando hay cambio de director, gerente o personal estratégico.

Si bien es cierto que nadie es indispensable, el conocimiento sí lo es, y si no lo creen, hay que revisar la historia.

La tarea principal de las organizaciones, como indica Chriss Bartlett, ya no es asignar recursos, sino acumular saberes. El recurso escaso ya no es el capital, sino el conocimiento, de aquí que las claves de la nueva organización sean tres:

  • Basarse en las personas y sus relaciones, más que en el procedimiento y las funciones.
  • Cambio en el rol de los directivos. Más que estrategas, controladores e implementadores, se necesitan líderes capaces de construir y desarrollar la organización, así como emprendedores capaces de innovar.
  • Una nueva filosofía de gestión basada en los objetivos, los procesos y las personas.

Es momento de tomar acciones, pues se se te está haciendo tarde para integrarte a la era del conocimiento; si no lo has hecho, hazlo cuanto antes, si no lo haces, ¡puedes morir!

BERTHA EUGENIA SOTRES