Rosi Orozco, presidenta de la Comisión Unid@s vs Trata

ARAMIS FLORES

Hace una década inició su lucha contra la trata y erradicar la esclavitud de nuestro país, labor que asegura jamás dejará. El 9 de marzo recibió el reconocimiento Women in the World 2012 en Nueva York, entregado a mujeres que destacan en labores de lucha contra la trata de personas. En 2010 como Diputada Federal fue Presidenta de la Comisión Especial de Lucha contra la Trata de Personas en la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados.

¿Cómo nace el interés de iniciar una lucha contra la trata de personas?

Inició cuando conocí la historia de una víctima que luchó para alcanzar su libertad y escapar de sus perpetradores y se suicidó al aventarse de un puente. Un ser humano que ha vivido en esclavitud es alguien a quien se le robó su proyecto de vida, sus sueños y precisamente porque ningún ser humano merece eso, todos nos necesitamos unos a otros hay una máxima en el libro del Talmud que dice “el que salva una vida es como si salvara un mundo entero”, es por eso que el luchar contra la esclavitud nos beneficia a todos. Pelear contra la trata es salvar la vida que seguramente salvará la nuestra.

Este 2015 se cumple una década de tu cruzada, ¿cuáles son los resultados en este periodo?

Cuando comenzaba me sentía sola en esta lucha, no había leyes, sentencias o presos en las cárceles por este delito y por supuesto no había víctimas rescatadas. Después de una década ya son más de 100 organizaciones en la sociedad civil que respaldan lo que estamos haciendo. Tenemos una de las mejores leyes de América Latina vigente en quince estados de la República.

Hoy este gran negocio, que compite con el de las drogas, ha sufrido golpes importantes y hemos logrado llevar a más de 500 tratantes a las cárceles y se han rescatado a cientos de víctimas, muchas de ellas están terminando sus carreras y algunas son activistas.

¿Enfrentar intereses económicos tan importantes es una lucha peligrosa?

Cuando tomé la decisión, junto a mi esposo, de luchar contra la esclavitud y la trata de personas, sabíamos que nos enfrentábamos al segundo negocio de la delincuencia más importante. Yo nunca seré víctima, sé a lo que me comprometí ante la ciudad y hoy sin sueldo y sin fuero no me importa. Es una lucha que vale la pena dar, porque cuando has conocido el sufrimiento y el dolor de una víctima no te puedes quedar así, son vidas valiosas las que salen de la oscuridad, son personas hermosas que es maravilloso descubrirlas.

¿Qué retos existen en este momento para seguir avanzando?

Ha llegado el momento de decir "ya no más la trata de personas", nos falta abrir los ojos y denunciar, abrir el corazón y ayudar a los seres humanos que ya sufrieron por pobreza, por no tener la educación que todos merecemos. Como mexicanos prosperaremos cuando ayudemos a los demás, ningún país que permita la esclavitud puede prosperar. Por eso el protocolo de Palermo especifica tres ejes rectores para lograrlo, prevención, protección y persecución.

Hay un reto inminente al existir un par de senadoras que quieren retroceder en la ley para permitir que se siga explotando al ser humano, por eso la campaña de La hoja en blanco. Las víctimas merecen tener esa hoja para escribir su propia historia. Ha sido muy bien acogida no solamente en México, sino en muchas partes del mundo, el Papa Francisco también se ha sumado a la iniciativa. Este trabajo nos permite decirles a esas senadoras que tomen conciencia de que bajo ninguna circunstancia queremos beneficiar más a los tratantes, ni perjudicar a las víctimas, queremos y exigimos leyes que avancen nunca que retrocedan.

¿Cuánto durará más este trabajo, en qué momento estarás satisfecha?

No podría dejar jamás de luchar, mientras tenga aliento de vida seguiremos, nunca en mi vida podría renunciar, sé lo que sufren las víctimas que no pueden ser rescatadas.