5 hábitos extraños que tienen las personas organizadas

Las personas organizadas, por lo general, suelen deslumbrarnos. Es raro que lleguen tarde a alguna cita, que se vean desarreglados en su aspecto o que no tengan ese aire de éxito y pulcritud tan codiciado en nuestra sociedad actual.

Claro, ¡son impecables!

¿Pero para lograr esa cualidad habrán adquirido en el camino conductas raras o incongruentes con lo que a simple vista se percibe?

Identificamos 5 hábitos extraños que poseen las personas sumamente organizadas:

Amantes de las imperfecciones

Si bien son demasiado exigentes en gran parte de sus actividades y responsabilidades, las personas excesivamente organizadas han aprendido a hacer las paces con los desperfectos y a aceptarlos eventualmente, ya sea en cuestiones cotidianas de la vida, algunos detalles que los rodean o incluso en sus relaciones. Este gusto, o inclinación inconsciente, probablemente surge de la necesidad de la mente de no saturarse y explotar. ¡Un poquito de desorden también es sano!

Son aprensivos

Tanto intento por controlar cuestiones de la vida, incluso las que que no se pueden, los vuelve poco intrépidos o abiertos a probar o experimentar otras cosas, casi siempre por miedo a que no salgan como ellos esperan o por conformismo. No les encanta la idea de salir de la rutina.

Anotan todo

Hacer listas y llevar agendas es un hábito increíble, pero el exceso no es tan práctico como podría parecer. Una persona exageradamente controladora u organizada siempre tenderá a anotar TODO, incluso aquello que no necesita ser escrito. De cierta forma, terminan volviéndose uno mismo con el celular, la agenda o cualquier herramienta que utilicen para anotar sus pendientes.

Levantarse muy temprano

Su determinación por querer hacer todo bien y aprovechar al máximo las horas que tiene su día, los lleva a contabilizar cada minuto de éste. No es extraño que se despierten a horas en las que el resto de nosotros seguimos dormido. Aplican a la perfección el dicho popular “A quien madruga, Dios lo ayuda”.

Ser workaholics

Las mujeres u hombres con altos puestos empresariales y una descabellada organización y planeación de su tiempo, suelen llegar a excesos laborales impensables, como es el caso de Marissa Mayer, CEO de Yahoo y aficionada a las largas jornadas laborales. Ella pasa en la oficina más de 18 horas diarias, incluyendo sábados y domingos. Cualquiera de nosotros quebraría con ese ritmo, pero no Marissa, pues ella es excesivamente organizada ¡y encuentra tiempo para todo!

Ser un workaholic también tiene sus ventajas... ¡Aprovéchalas!