Martha Balcárcel, de ejecutiva a empresaria

DAVID CÁLIZ

Una de las grandes deudas personales de Martha Balcárcel era experimentar el sabor del emprendimiento. Reconocida como unas de las voces más fuertes de la moda en México, actualmente al frente de la firma italiana Dolce & Gabbana en nuestro país, y después de una visa consagrada al mundo fashionista, Martha cristalizó su sueño como empresaria con Tuukul, un concept store que parte de la democratización de la moda como idea principal para ofrecer, a través de la venta online, una serie de piezas nacionales y extranjeras. Con este proyecto, la empresaria capitaliza años de experiencia en el mundo del lujo y se confirma a sí misma que cumplir los sueños es el principio del empoderamiento femenino.

“En mi último año como directora de moda de Chanel, después de haber alcanzado objetivos muy ambiciosos de la marca en México, durante 14 años, me di cuenta de que era tiempo de capitalizar esa experiencia para mí misma. Siempre tuve presente la idea de abrir un concept store; aunque veía que abrían uno tras otro y eventualmente fracasaban. Analicé las razones de este fenómeno y a partir de ello hice mi propuesta. Tuukul transmite un estilo de vida que parte del principio del lujo, pero que no por eso limita a la audiencia de acuerdo a un target. Todo lo que se vende son productos seleccionados con mucha precisión, y como nuestra intención también es apoyar el talento mexicano, le damos espacio a diseñadores emergentes, lo mismo que a marcas extranjeras ya bien posicionadas en Estados Unidos”, comparte la mexicana, quien para este proyecto unió fuerza con Jessica Daniel y Paola Díaz Lombardo.

Con una franqueza absoluta, Martha confiesa lo complicado que puede ser arrancar un proyecto como el suyo, pese a los años de experiencia a su favor. Afirma que aunque el principal miedo de emprender surge del desconocimiento, un factor al que ella le dio la vuelta, y que es una premisa bajo la que siempre se ha regido, es el impulso de las nuevas ideas.

“El concepto del e-commerce me tocó tarde, es algo con lo que no estaba familiarizada. Yo era la típica que le pedía a sus hijas que me descargaran una aplicación o que entraba a comprar algo en línea con cierto recelo. Sin embargo, siempre tuve presente la idea de abrir un concept store, guiándome de aquellos proyectos que habían fracasado, justamente para trabajar en una propuesta mucho mejor. Hablaba de manera casual con muchísimos amigos al respecto, y muchos quisieron sumarse; creo que ese apoyo moral, y la idea de arrancar un negocio que eventualmente se convirtiera en un legado para mis hijas, fue lo que terminó por cocinar la idea”

“Siempre me ha gustado rodearme de gente joven. Me gusta formar talento nuevo y aprovechar su energía. No fue distinto en este caso, en el que todo fue más fácil gracias a Jessica y Paola, que le inyectaron una fuerza impresionante y una serie de ideas súper innovadoras”, añade Martha.

A casi un año de la inauguración de Tuukul, Balcárcel se manifiesta satisfecha de lo que ha conseguido, y expectante ante lo que viene. “No hay que echar en saco roto las ideas”.