Gilda Herrero, al frente del éxito de Impuestum

KAREN MARTÍNEZ

Hace 12 años, a Gilda Herrero se le ocurrió que el despacho fiscal de su marido se podía franquiciar. “¿Por qué no?”, se preguntó. Y aunque inversionistas le dijeron que no era un negocio como tal, actualmente es una franquicia rentable con 42 despachos en el país

Impuestum nació como una empresa .com en el 2000, junto con el boom del internet; la idea era posicionarla como una startup tecnológica. Sin embargo, y después de cuatro años de prueba y error, “se bajaron al mundo terrenal”, comenta Gilda, directora general; en 2004 se concreta Impuestum Contadores como franquicia.

“Nosotros vendemos despachos de contadores. Te enseñamos cómo móntalo, cómo operarlo, y te damos toda la asistencia técnica necesaria”

Los servicios que se ofrecen son: contabilidad, asesoría fiscal, nóminas y consultoría administrativa para Pymes. “Aunque cada empresario, emprendedor o freelance es distinto, y parece que se requiere un traje a la medida, la ley es una y todos tenemos que apegarnos a ella. Cuando entendí eso, supe que mi plan era bueno”, afirma Herrero, quien actualmente cuenta con 20 colaboradores directos, además de una red de 150 contadores. Desde 2008, Impuestum Contadores es una empresa certificada bajo la norma ISO 9000.

¿Cómo te acercaste a los clientes? No a todos les llama el tema de las finanzas

Este es un negocio poco sexy, pero indispensable y muy noble, porque toda persona que labora necesita un contador. Es más bien un tema de desconocimiento; nosotros los educamos al respecto.

¿Hay cultura fiscal en México?

Ahorita sí. Cuando empezamos no. Teníamos que insistirle a la gente que facturara, y se negaban, pues tenían todo a nombre de sus esposas porque “no existían para Hacienda”. Actualmente, todos existimos para Hacienda, entonces, la gente se cuida y busca hacer las cosas bien.

¿Cómo te aseguras de que el servicio sea óptimo en cada franquicia?

El interesado tiene que cubrir al 100% diversas capacitaciones en temas de liderazgo, recursos humanos, ventas y atención al cliente, pues no podemos limitarnos a que únicamente tenga conocimientos en contaduría. Eso, y que la supervisión de cada franquicia es constante.

¿Qué pasa con la idea del contador tramposo?

Justamente trabajamos en romper con eso. Nuestro eslogan es “tu tranquilidad fiscal”, por lo que tenemos capacitación, supervisión y auditorias continúa respecto al desempeño de los contadores. Lo último que queremos es que Hacienda moleste al cliente.

¿Cómo dialogas con los clientes que ven a Hacienda como el enemigo?

Nosotros somos el contador amigo, somos su brazo derecho. Le mandamos (al cliente)
boletines de comunicación, despejamos todas sus dudas y tratamos de entender muy bien su modelo de trabajo para poder sugerirle mejoras en sus procesos. No somos el representante de la autoridad, de ninguna manera; los ayudamos a crecer, a que atiendan su negocio, que se dediquen a vender, a emprender.

¿Hay mercado para todas tus franquicias?

Sí. Tenemos 12 años operando y en ese tiempo hemos podido consolidar nuestro modelo de negocio de manera que nos podemos expandir cada vez más.

¿Qué le drías a la persona que ve este tipo de servicio como un gasto, en lugar de una inversión?

Que es muchísimo más arriesgado estar sin contador… Conmigo o con quien sea. Hacienda hace cruces de información con bancos, comercios, notarios… se va a dar cuenta de que escondes un ingreso y eso te convierte en un evasor.

¿Cuál es el éxito de tu negocio?

La atención que le damos al cliente. No sólo hacemos las cosas bien, estamos a su disposición en horarios amplios y a través de muchos medios. Logramos que se sienta acogido y tranquilo. Tenemos una gran cultura corporativa y eso lo fomentamos en todas las franquicias. Somos un centro de apoyo y orientación.