Herencia machista en las nuevas heroínas de la animación

El estreno de La Bella y la Bestia ha superado todas las expectativas de taquilla. Emma Watson, protagonista de la cinta, ha modificado detalles de su personaje por la vertiente sexista de algunas partes de este clásico. "Las princesas de las películas de Disney no encajan con los modelos femeninos que tenemos hoy", pese a su evolución se siguen utilizando muchos estereotipos machistas, explica el sociólogo y profesor de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Sergi Fàbregues.

Según un estudio sobre las películas de Disney los personajes masculinos hablan tres veces más que las mujeres, aunque la protagonista sea femenina. "En cambio, en el mundo del cómic, la tradición de las heroínas y las protagonistas femeninas está presente desde los años 40 y han ido evolucionando a nuevos y más tipos de heroínas", explica Jordi Sánchez Navarro, director de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

El estudio Gendered Compliment Behavior in Disney and Pixar: A Quantitative Analysis calcula el número de palabras que dicen los personajes según su sexo. El análisis incluye desde la primera etapa cinematográfica con Blancanieves en 1937 hasta la última con Frozen en 2013. El resultado es que el 76% de los diálogos de Pocahontas proviene de hombres; en Mulan el 77%, en La Sirenita el 68% y en Frozen el 59%. Una de las conclusiones es que los personajes secundarios y complementarios de las películas protagonizadas por mujeres son hombres. "Los personajes están muy masculinizados y esto se manifiesta no sólo porque son mayoría, sino también por los estereotipos de género que llevan asociados", afirma Fàbregues. Esto se traduce en que si aparece un policía, un antagonista o un conductor de taxi, será un hombre, ejemplifica.

La evolución del modelo: de princesas a heroínas

Pixar y Disney han apostado en los últimos años por crear películas que se alejaran de la típica doncella. "Hay tres tipos de princesas en función de la época. En la primera son personajes superestereotipados, mujeres pasivas sin ninguna misión ni capacidad de actuación y con acciones orientadas a la voluntad de los hombres. La idea romántica que persiguen es la de casarse con un príncipe casi como finalidad vital", detalla Fàbregues, sería el caso de Blancanieves o la Cenicienta. La etapa de transición muestra personajes más sexualizados pero más independientes. Se caracterizan por un mayor grado de individualismo, pero continúan dependiendo de la figura masculina para encontrar el amor romántico, como la Sirenita o Pocahontas, ejemplifica Fàbregues. La nueva era se basa en personajes menos estereotipados desde el punto de vista de su feminidad. Su misión es lo más importante, están empoderadas y quieren romper con los estereotipos tradicionales, como por ejemplo Brave, Frozen o La princesa y el sapo.

Las nuevas heroínas: belleza occidental, sexys y heterosexuales

"Se mantienen los estereotipos relacionados con el cuerpo y basados en valores de belleza muy occidentales: a medida que las protagonistas son más independientes su imagen se va sexualizando", afirma Fàbregues. Se mantiene el concepto de que la mujer tiene que ser sexy. En los roles de género hay cierta dependencia de la figura del hombre para conseguir el éxito, por ejemplo en Rapunzel o en La princesa y el sapo. El amor es heteronormativo; de hecho, La Bella y la Bestia ha generado una cierta polémica con LeFou, un personaje con inclinaciones homosexuales. "Frozen es la película en la que se presentan formas de amor alternativas a los modelos clásicos: por ejemplo, entre madre e hija o entre hermanas", explica el director de estudios de la UOC, Fàbregues

Los diálogos sobre el aspecto físico son importantes en las primeras películas y varía en las últimas. Los personajes femeninos recibían más halagos por su aspecto físico que por sus habilidades (35 % -29 %). En el caso de los hombres los porcentajes eran a la inversa (17 % -45 %). De todas maneras, este patrón cambia ligeramente con el tiempo y en las últimas películas ellas acumulan más halagos por sus habilidades que por su apariencia.

En el cómic: protagonistas poderosas e independientes

"En el mundo del cómic la tradición de las heroínas es larga: primero fue Wonder Woman / la Mujer Maravilla en los 40, que se convirtió en uno de los personajes más poderosos del universo DC Comics", afirma Sánchez Navarro. Más adelante, aparecieron personajes femeninos y autónomos como Batwoman en 50 o Sue Storm, la mujer invisible de los 4 Fantásticos en los 60.

Según el experto entre los personajes masculinos y femeninos no hay muchas diferencias, se basan más en la anatomía que en la personalidad. Físicamente se representan como guerreros/as con formas voluptuosas o el/la perfecta chico/a rubio/a. "Acostumbran a aparecer muy sexualizadas, marcando muchos atributos que responden a valores de belleza occidentales", añade Fàbregues.

¿Cómo se presentan los roles de género a los más pequeños?

"Los personajes femeninos han ido cambiando a medida que la sociedad se ha vuelto más igualitaria y ha tenido más conciencia sobre los efectos negativos que tienen los estereotipos de género muy marcados", afirma Fàbregues. La manera como se presentan los roles a los más pequeños construye su visión del mundo. "A través de la animación y el mundo del cómic se crean referentes e imaginarios relacionados con esta etiqueta", explica Begonya Enguix, antropóloga de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). "Pese a que nos damos cuenta de que estas "nuevas princesas" arrastran concepciones propias del pasado, es positivo que aparezcan", concluye Enguix.