Redes de apoyo, aliadas de las mamás ejecutivas

PATRICIA DE LA FUENTE
Fundadora y directora general de Servicios Educativos para el Desarrollo Infantil (SEDI)

Los roles de las mujeres y de los miembros de cualquier familia han cambiado con el paso del tiempo, lo que ha permitido mayor integración de la mujer al mercado laboral y, al mismo tiempo, mayores oportunidades para su desarrollo profesional y personal.

El reparto equitativo con la pareja de las tareas relacionadas con la crianza y educación, así como el acceso a diferentes fuentes de información, permiten contar con un panorama más amplio sobre las estrategias para promover el óptimo desarrollo de los niños.

Un estudio realizado por la Harvard Bussiness School revela que los hijos de mujeres trabajadoras adquieren un mayor número de habilidades para la autosuficiencia e independencia, una condición que les ayuda a cumplir sus metas a futuro. Esta característica tiene que ver con el ambiente rico en estimulación en el que se desarrollaron, pero también y, de una manera muy importante, por el ejemplo de sus padres.

Las guarderías o estancias infantiles, así como las empresas flexibles con programas de responsabilidad familiar, pero también la propia tecnología con su amplia gama de aplicaciones, conforman excelentes alternativas para que la mujer ejecutiva genere una red de apoyo a su alrededor, que le permita responder a todas sus responsabilidades de manera adecuada y con el menor estrés posible.

Entre los elementos que debe considerar una mujer que trabaja para implementar su red de apoyo están:

1. Contar con el respaldo de una empresa con buenas prácticas: Esto contribuye a compaginar la vida laboral con la personal. Las siguientes características son una muestra de lo que implementa una empresa familiarmente responsable:

- Posibilidad de horarios flexibles o hacer home office.
- Prestaciones de maternidad, incluso de guardería o cuidado infantil.
- Espacio para lactancia y licencias de lactancia.
- Posibilidad de apoyo escolar para los hijos de los colaboradores.
- Acceso a seguros médicos.
- Incentivos para el deporte y convivencia infantil.
- Favorecer la igualdad entre hombres y mujeres.

2. Identificar un centro de desarrollo infantil o guardería integral: Los estudios neurológicos más recientes han revelado la importancia de los primeros tres años de vida, por lo que el cuidado infantil no sólo debe estar centrado en satisfacer las necesidades básicas de los niños en alimentación, sueño e higiene, sino en otorgarles la estimulación necesaria para su óptimo desarrollo.

3. Paternidad responsable: La inclusión de la mujer en el ámbito profesional ha permitido también que los padres vayan más allá de su figura como proveedores y asuman un papel cada vez más activo en la crianza y educación de los niños. Con ello, las responsabilidades se comparten y los padres pueden disfrutar de primera mano la convivencia con sus hijos.

Si bien en nuestro país aún existen muchos retos por alcanzar en materia de oportunidades para el desarrollo de la mujer al interior de una empresa, los avances hasta el momento son alentadores, ya que, de acuerdo con un estudio de OCC Mundial, 6 de cada 10 madres trabajadoras reciben algún tipo de facilidad relacionada con la atención a sus hijos, como permisos, horarios flexibles, etcétera.

También es necesario trabajar en que se impulse el ascenso de mujeres ejecutivas a puestos directivos, y que su maternidad no sea vista como una desventaja. Esto depende en gran medida de que tanto mujeres como empresas vayan tomando conciencia de la importancia de conformar buenas redes de apoyo que promuevan el equilibrio entre la vida familiar y la laboral.