Concamin destaca que la inflación no se ha desbordado en 2016

En 2016, la economía mexicana presentó fortalezas y debilidades que deben ser revisadas para que en 2017 se acentúen las primeras y se superen las segundas, estimó en su publicación de fin de año la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

En cuanto a las fortalezas, el organismo que preside Manuel Herrera Vega destacó que la inflación no se ha desbordado, se mantiene un elevado nivel de reservas internacionales y un adecuado blindaje financiero.

Por otro lado, el crédito bancario avanza con dinamismo y la tasa de morosidad sigue bajo control, donde el mercado interno mantiene a flote a la actividad productiva, mientras que las remesas procedentes del exterior alcanzan niveles históricos.

El organismo citó también la Ronda Uno de la Reforma Petrolera que arrojó resultados alentadores en materia de inversión y participación de empresas extranjeras en la exploración y explotación de hidrocarburos, y resaltó que, pese al avance moderado de la actividad económica, continúa la generación de oportunidades laborales en el sector formal.

Empero, en su Pulso Industrial, la Concamin dijo que 2016 cerrará con un lento crecimiento de la actividad económica, y con el segundo retroceso en la producción industrial en lo que va del sexenio.

Señaló la insuficiente generación de fuentes de trabajo y crecientes presiones en los costos del sector industrial, por lo que se iniciará el año en medio de retos importantes para impulsar la reanimación de la planta productiva y la recuperación sostenida de la inversión y el empleo.

“Nuestra economía está siendo sometida a un elevado estrés. En un escenario como éste debemos actuar con rapidez y eficacia, asumiendo que la omisión no tiene cabida”, subrayó.

En este contexto, el reporte enfatizó que el sector industrial reitera su compromiso en favor del trabajo colectivo que permita revertir las tendencias que dominan el comportamiento de los principales indicadores de la economía y recuperar el rumbo del progreso.

Agregó que en el panorama mundial se perciben vientos que anticipan mayores tensiones económicas, volatilidad en los mercados financieros, proteccionismo y lento avance en los flujos de inversión y comercio hacia economías emergentes como la mexicana.