¿La falsedad se difunde más rápido que la verdad?

Jorge Manrique, Rector del Colegio Jurista

Los fake news aumentarán al menos en 50% durante las campañas electorales. Esas noticias falsas están asociadas a sentimientos de temor, disgusto y sorpresa mientras las historias verdaderas generan confianza, alegría o tristeza, resultan más tajantes y menos sorpresivas.

El 70% de los internautas desconoce si información que circula en la red es falsa o verdadera. Además, existe un auge de noticias falsas en periodos previos a grandes decisiones como elecciones presidenciales, catástrofes por accidentes o, incluso, cuando se toman decisiones gubernamentales antipopulares o erróneas.

Las mentiras en la red no resultan inocuas o intrascendentes, Cumplen diferentes finalidades con un trasfondo económico. Proliferan porque los medios de comunicación ganan lectores, y por ende anunciantes, cuando presentan historias curiosas. En el afán de lograr más likes se canjea la verosimilidad por popularidad.

Las mentiras en la red afectan no sólo social y políticamente. Actualmente, el 96% de los anunciantes admite su preocupación por el aumento de las noticias falsas porque entienden que afecta al campo de la publicidad.

Esas noticias falsas no sólo afectan la credibilidad de un medio de comunicación, sino que amenazan la confianza de las marcas que pautan y se asocian a determinados contenidos informativos.

Ahora, la falsedad se difunde más rápido que la verdad y esto lleva a un problema en el ecosistema publicitario. Las empresas se están volviendo cada vez más cautas porque están atentos de que sus anuncios no se relacionen con contenidos pocos confiables.

La multinacional Unilever, por ejemplo, es una de las primeras marcas que amenazó con retirar sus anuncios en Google y Facebook si estas plataformas no se comprometen a combatir las noticias falsas. Esto es entendible: "No podemos tener un entorno en el que nuestros consumidores no confían en lo que ven online".

Y si otras empresas siguen esta política de "cuidado publicitario", las plataformas como Google o Facebook tendrán que repensar herramientas de control sobre las falsas noticias, ya que en el mundo publicitario casi un 80% de los ingresos son generados por estos agentes.

Las nuevas tecnologías, los medios y las plataformas digitales impulsan un nuevo tipo de publicidad, la programática. Esta modalidad de venta de anuncios que domina actualmente el mercado online, es un proceso semiautomático que conecta a una firma con el consumidor correcto y le muestra los anuncios que son de su interés en un lugar y tiempo adecuado.

Entonces, la producción de contenidos falsos es una gran fuente de ingresos. La publicidad programática funciona en cualquier espacio, en cualquier parte del mundo, es un efecto de las fake news y es una parte importante que hay que estudiar. Los países del Este se especializaron en esta técnica.

Un estudio reciente de la plataforma especializada en publicidad programática BrightRoll, señala que el 96% de los anunciantes admite su inquietud por la creciente pujanza de las fake news en el campo de la publicidad. Por lo tanto, las noticias falsas no sólo se generan por cuestiones ideológicas, sino también económicas y es un problema muy grave. Cuando se amenaza una fuente de ingreso, también se amenaza cierta independencia.

Por lo pronto, aún no prosperan las iniciativas de regular Internet y las redes sociales, Los puristas de la libertad de expresión combaten férreamente cualquier proyecto que trate de frenar las mentiras on line, campo fértil para construir y derruir reputaciones, a cambio de dinero.