Estrés ancla tu empresa y puede causar la muerte

Raciel Sosa
Director general de Leadex Solutions

¿Vives al límite? Es posible que padezcas el síndrome de Burnout, el cual se manifiesta a través de jaquecas frecuentes, erupciones en la piel, insomnio y problemas de respiración.

Todos tenemos un “órgano de choque”, es decir, una parte del cuerpo que define la emoción, donde se presentan padecimientos como colitis nerviosa, gastritis o migraña.

Por otro lado, la parte mental tiene que ver con nuestros paradigmas. Al no saber manejar la frustración de manera adecuada, ni soltar lo que tiene que ver con el control nos “quemamos” internamente, lo que se traduce en un alto nivel de estrés. Hay niveles de estrés que son naturales y hay otros que son patológicos.

La somatización del síndrome Burnout se estudia ya de forma seria; antes se veía como algo normal “si te da insomnio porque tienes mucho trabajo, es lo normal”… Pero hace más de una década surgió un acontecimiento que alarmó a la comunidad empresarial, política y científica, que hizo que se percataran de la seriedad del tema, cuando un número importante de los colaboradores de una empresa francesa de telecomunicaciones optó por suicidarse.

Factores que propician el síndrome
Cuando al líder sólo le preocupan los resultados y es capaz de pasar por encima de la dignidad, el respeto y autoestima de sus colaboradores “no me importa cómo llegues, siempre y cuando llegues”.

El problema muchas veces, no radica en la intención, más bien en la incompetencia de no saber cómo dar el resultado sin pasar por encima los derechos de los demás.

Sin embargo, las principales causas del síndrome están en nuestro interior, no afuera.

Es decir, si soy resiliente puedo manejar adecuadamente un entorno de agresión, además de digerir y canalizar un maltrato. Por ello, lo primero que hay que hacer es trabajar en uno mismo, porque, en ocasiones, es muy difícil pensar que vamos a poder cambiar a la gente.

Cuando en una empresa el síndrome invade a toda la organización, ahí es cuando hay que hacer una intervención organizacional severa.