Todos quieren dar el Grito en Querétaro y CDMX

Turistas nacionales eligen Ciudad de México, Querétaro y San Miguel de Allende como sus destinos predilectos para celebrar el tradicional Grito de la Independencia, de acuerdo con información del portal de internet Booking.com.

La plataforma de reservas en línea expuso que aunque este año no habrá “puente feriado”, eso no impide que los mexicanos viajen o reserven una noche en un hotel con la mejor vista para admirar los fuegos pirotécnicos.

Resaltó que en la Ciudad de México se puede dar el popular grito en los mosaicos que adornan el Zócalo capitalino, con los más de 10 mil metros de manguera de luces verdes, blancas y rojas, acompañadas de múltiples pantallas que muestran símbolos mexicanos, por lo cual es la favorita para festejar.

Además, aclaró que si aún no se tienen planes, el Hotel Zócalo Central es la opción para ver los fuegos artificiales al llegar la medianoche y disfrutar del tradicional concierto gratuito, desde una de las ventanas de sus habitaciones o en la terraza de su restaurante.

Por otra parte, añadió que San Miguel de Allende, en Guanajuato, es la ciudad que vio nacer a Ignacio Allende, personaje clave de la Independencia, y son sus calles empedradas y arquitectura características que inspiran gritar ¡Viva México! en cada esquina.

“Los mejores asientos para ver el balcón del Palacio de Gobierno, la pirotecnia, la música y el folklor del desfile tradicional en el centro de San Miguel, están en el Rosewood San Miguel, uno de los alojamientos favoritos de cualquier viajero que se quiera apapachar con lujo y vistas que quitan el aliento”, explicó Booking.

Mientras que Querétaro tiene uno de los espectáculos más reconocidos del país: una cabalgata de la independencia desde la Plaza de Armas hasta Dolores Hidalgo, Guanajuato, en remembranza de uno de los sucesos de la batalla de Independencia.

Así como, un tour en la Casona de la República Hotel Boutique, ubicada a sólo unos metros del Museo de Arte y a siete minutos a pie de la Casa de la Corregidora, donde doña Josefa Ortiz de Domínguez avisó a Miguel Hidalgo que había sido descubierta por conspiración.